El dirigente de «San Juan Vuelve», Leo, criticó la falta de sanciones de la norma aprobada en Diputados y reclamó sentar a los intendentes en la mesa de negociación para evitar una «economía de enclave».
En el marco del debate sobre el impacto económico del cobre en San Juan, el dirigente peronista de la línea interna «San Juan Vuelve», Leo, aportó una mirada sumamente crítica en el aire de Radio Colón, afirmando que «la minería debe ser entendida por la política como un medio para el desarrollo de la provincia y de las personas a través del trabajo digno, y de ninguna manera como un fin en sí mismo».
El dirigente alertó sobre el peligro inminente de que los yacimientos operen de forma aislada, consolidando una «economía de enclave» que deje escasos beneficios en territorio sanjuanino. Para ilustrarlo, recordó el polémico caso del proyecto Vicuña, que importó un campamento entero prearmado desde China, y advirtió que el Tratado Minero de 1997 podría facilitar que muchos servicios de alta montaña terminen consumiéndose directamente desde Chile en lugar de San Juan.
En ese sentido, Leo analizó la reciente norma de Desarrollo Minero Local aprobada en la Legislatura provincial. La calificó como «demasiado laxa» y afirmó que, tal como está redactada, representa una «expresión de deseos» debido a que carece de sanciones efectivas para las multinacionales que incumplan los planes de desarrollo de proveedores presentados. «La ley por sí misma no te sube ningún escalón, pero con una firme gestión provincial se puede convertir en una herramienta útil», aseveró, señalando que la reglamentación será clave para ajustar las clavijas.
El referente opositor enumeró políticas urgentes que el Ejecutivo sanjuanino debería implementar de forma inmediata: exigir a las mineras la subdivisión obligatoria de licitaciones para que las pymes locales puedan competir; articular líneas de financiamiento blandas para que los talleres y contratistas locales puedan certificar normas de seguridad y calidad; y establecer un esquema de prioridad de pago para evitar que las demoras de hasta 60 días en la cadena de cobros de las mineras asfixien financieramente a las empresas locales, citando como antecedente negativo los perjuicios sufridos por transportistas locales en el yacimiento Walilán.
Por último, el referente de «San Juan Vuelve» evocó el éxito de los esquemas de fideicomisos mineros implementados entre 2003 y 2005 bajo la gestión de José Luis Gioja, los cuales permitieron financiar obras viales e hídricas clave sin alterar las leyes nacionales. De cara al escenario electoral de 2027, esquivó las definiciones de nombres propios: «Eso es poner el carro delante del caballo. Primero debemos consolidar en equipo un proyecto de desarrollo sólido en infraestructura, educación técnica rápida y seguridad», concluyó.







