Tras la histórica semifinal, el vocero del primer ministro Keir Starmer salió al cruce por la bandera que desplegó el plantel argentino. Confirmó que apoyan el pedido de investigación ante la FIFA y chicaneó de cara al domingo: «Le deseamos lo mejor a ambos equipos, especialmente a España».
La histórica clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026 sigue sumando capítulos de altísima tensión geopolítica fuera del campo de juego. Luego de que los futbolistas albicelestes festejaran el triunfo por 2 a 1 en Atlanta exhibiendo una bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas», la respuesta oficial de la corona británica no tardó en llegar.
Este jueves por la mañana, el portavoz oficial del primer ministro británico, Keir Starmer, fijó la postura de Downing Street ante la prensa internacional con una frase sumamente provocadora:
«Puede que la Copa del Mundo no sea nuestra, pero las Islas Malvinas sin duda lo son. Nuestra postura no ha cambiado y nuestro compromiso con sus habitantes es inquebrantable», sentenció el vocero, según declaraciones replicadas por la cadena británica Sky News.
Apoyo al pedido de investigación y sanciones ante la FIFA
La polémica escaló rápidamente a los despachos del fútbol asociado. Al ser consultado sobre si el primer ministro respalda la solicitud del secretario de Comercio del Reino Unido, Peter Kyle, para que la FIFA investigue de oficio a la Selección Argentina, el portavoz gubernamental respondió con un rotundo sí.
Desde la comitiva británica consideran que la bandera exhibida por Giovani Lo Celso y Lisandro Martínez representa una «flagrante violación» a la normativa del ente regulador, que prohíbe taxativamente la exhibición de mensajes políticos, religiosos o ideológicos durante el desarrollo de sus competencias. En este sentido, señalaron que el organismo deportivo debe investigar «exhaustivamente» el comportamiento de los jugadores, aunque aclararon que cualquier eventual sanción dependerá exclusivamente de la FIFA.
Una chicana de cara a la final del domingo
Para coronar una jornada cargada de rispidez diplomática, el vocero gubernamental no dejó pasar la oportunidad de dejar en claro el sentimiento de su país de cara a la definición del campeonato que se jugará en el New York/New Jersey Stadium.
Cuando los periodistas le preguntaron a quién apoyará Keir Starmer en el partido decisivo del próximo domingo entre Argentina y España, el portavoz de Downing Street cerró con una sutil pero directa ironía: «El Primer Ministro les desea lo mejor a ambos equipos en la final, especialmente a España».







