El micro con los campeones y el cuerpo técnico se trasladó directamente desde la pista hasta el predio de la AFA. A pesar del intenso frío y la falta de un recorrido público, cientos de fanáticos se apostaron sobre la autopista para brindarles un caluroso aplauso.
Luego de coronar un histórico recorrido en la Copa del Mundo 2026 en Estados Unidos, el contingente principal de la Selección Argentina tocó suelo patrio. En las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, el clima de gratitud se sintió con fuerza a través de los fanáticos que se acercaron a recibir a los jugadores y al cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni.
Pese a que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) había anunciado previamente la cancelación de cualquier caravana multitudinaria hacia la Ciudad de Buenos Aires para resguardar el descanso del plantel, el fervor popular no se hizo esperar. Un nutrido grupo de hinchas embanderados bordó los márgenes del trayecto hacia el predio de la AFA para cantar y saludar el paso del micro oficial.
Cierre de ciclo y descanso para el plantel
El arribo al país marcó el cierre del operativo mundialista de la delegación nacional antes de la dispersión de los futbolistas a sus respectivos clubes y períodos de vacaciones:
- Ingreso directo al predio: Escortado por un fuerte cordón de seguridad de las fuerzas federales, el autobús que trasladó a los futbolistas ingresó sin contratiempos al complejo deportivo «Lionel Andrés Messi» en Ezeiza.
- Desconexión y descanso: Tras una breve reunión íntima en las instalaciones del predio para concretar la desconcentración formal, los jugadores presentes comenzaron a retirarse de forma particular junto a sus familias.
- Reconocimiento unánime: Pese a la ausencia de festejos oficiales en el Obelisco, el consenso de la gente y los medios nacionales destacó el valor del esfuerzo y la constancia de este grupo que volvió a dejar al fútbol argentino en lo más alto del mapa mundial.
De esta manera se le puso punto final a la travesía de la Scaloneta en el Mundial 2026, dejando una huella imborrable de sentido de pertenencia y compromiso deportivo.







