Se trata de Flavia Ochoa, una vecina de la localidad cordobesa de Coronel Moldes. La mujer asegura haber desarrollado el síndrome de Guillain-Barré tras recibir la tercera dosis de la vacuna en enero de 2022. La demanda civil fue presentada ante la Justicia Federal luego de que la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas rechazara el nexo causal en la vía administrativa.
Un caso judicial sin precedentes en el país avanza en los tribunales federales tras la presentación de una demanda civil radicada contra el laboratorio multinacional AstraZeneca y el Estado Nacional. La acción fue impulsada por Flavia Ochoa, una mujer de 39 años domiciliada en Coronel Moldes, Córdoba, quien sostiene que la aplicación de la tercera dosis de la vacuna contra el COVID-19 le provocó un cuadro neurológico severo e irreversible.
Según consta en el expediente judicial, Ochoa recibió la inoculación el 4 de enero de 2022. Pocas horas después de la aplicación, comenzó a experimentar intensos calambres y dolores musculares, y al día siguiente sufrió una pérdida progresiva de la movilidad que le impidió levantarse de la cama. Tras ser derivada de urgencia al Sanatorio Privado de Río Cuarto y someterse a punciones lumbares y estudios de alta complejidad, fue diagnosticada con el síndrome de Guillain-Barré con cuadriparesia flácida.
Secuelas permanentes, reclamo de indemnización y cuestionamiento a la ley
La documentación respaldatoria incorporada a la causa incluye la historia clínica, dictámenes neurológicos, el Certificado Único de Discapacidad y una resolución de la Comisión Médica de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo que dictaminó una incapacidad laboral permanente del 75,60%. En la actualidad, la demandante se desplaza con andador, utiliza collarín y requiere neurorehabilitación constante. En su reclamo, solicita resarcimientos por incapacidad sobreviniente, daño moral, daño emergente, pérdida del proyecto de vida y daño punitivo.
Asimismo, la presentación impugna judicialmente diversos artículos de la Ley 27.573 —norma que reguló la adquisición de vacunas y creó el Fondo de Reparación para Eventos Adversos—, luego de que la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas desestimara su reclamo administrativo por no establecer un nexo causal. El proceso quedará sujeto a peritajes médicos decisivos para determinar la relación de causa y efecto, en el marco de una patología que organismos internacionales como la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ya han clasificado como una reacción adversa extremadamente rara para dicha vacuna.
Fuente: MDZ Online.







