El sismo se registró en la isla de Kyushu y alcanzó el nivel máximo en la escala sísmica nipona. Se registraron al menos 12 edificios colapsados, personas atrapadas en un centro comercial, cortes de energía en más de 45.000 hogares y el cierre de aeropuertos y rutas. La alerta de tsunami inicial fue levantada tras desestimarse el riesgo de oleaje.
Un violento terremoto de magnitud 7.1 sacudió este martes la isla de Kyushu, en el suroeste de Japón, provocando graves daños materiales, pánico generalizado y un operativo de emergencia masivo. El fenómeno telúrico ocurrió a las 16:27 (hora local) y alcanzó el nivel 7 —el máximo posible— en la escala de intensidad sísmica Shindo, la cual mide el grado de sacudida en la superficie terrestre.
De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades y la cadena pública NHK, al menos 50 personas sufrieron lesiones de diversa consideración y fueron derivadas a centros médicos. Asimismo, se confirmó el colapso de al menos 12 edificaciones, con personas atrapadas entre los escombros. Uno de los episodios más críticos se concentró en el centro comercial Aeon Mall, en la ciudad de Kumamoto, donde el colapso de un piso y una posterior explosión dejaron atrapados a decenas de trabajadores y clientes antes de que unas 200 personas lograran evacuar hacia el estacionamiento.
Pérdida de servicios, suspensión del transporte y advertencia por réplicas
El impacto del sismo dejó a más de 45.000 hogares e instalaciones sin suministro eléctrico en la prefectura de Kumamoto, según confirmó la compañía Kyushu Electric Power. Las imágenes difundidas por medios locales mostraron grietas de gran magnitud en autopistas elevadas, trenes de carga descarrilados y focos de incendio en zonas urbanas. Ante la gravedad del panorama, la primera ministra Sanae Takaichi declaró que la prioridad absoluta de su administración es el rescate y resguardo de vidas humanas, ordenando la evacuación de más de 150.000 ciudadanos hacia refugios temporales.
El transporte en la región quedó severamente afectado: la red de trenes bala Shinkansen suspendió totalmente sus servicios para revisiones de seguridad, mientras que el Aeropuerto Aso Kumamoto debió cerrar sus pistas de forma indefinida tras sufrir daños en sus instalaciones. Si bien la Agencia Meteorológica Japonesa emitió inicialmente una alerta de tsunami con pronóstico de olas de hasta un metro, la medida fue cancelada poco después. Las autoridades nucleares descartaron anomalías en las centrales de la zona, aunque expertos en sismología instaron a la población a mantenerse en alerta máxima ante la alta probabilidad de réplicas de gran intensidad durante los próximos días.







