El enclave español en el norte de África atraviesa una situación crítica tras el ingreso masivo de personas en la última semana y media. El alcalde de la ciudad advirtió que los sistemas de recepción están desbordados y el ministro del Interior viajó a la zona para coordinar las acciones.
El enclave español de Ceuta, ubicado en el norte de África, declaró la «emergencia humanitaria y social» luego de que aproximadamente 2.000 migrantes arribaran a nado desde las costas de Marruecos en un lapso de diez días. El flujo constante, que alcanzó un ritmo de hasta 200 personas por jornada, desbordó la capacidad de los centros de acogida e instaló una fuerte alarma en el gobierno español.
El alcalde-presidente de la ciudad autónoma, Juan Vivas, confirmó la saturación de las instalaciones y solicitó medidas de urgencia, entre ellas el traslado de adultos y menores hacia otras comunidades autónomas de la península y reformas en la Ley de Extranjería. Ante el escenario de tensión, el ministro del Interior de España, Fernando Grande-Marlaska, se trasladó a la zona para supervisar los operativos de asistencia e inspeccionar la situación en los puestos de control.
Rescates marítimos, menores no acompañados y debate legal
Los operativos de asistencia desplegados por la Guardia Civil, Salvamento Marítimo y la Cruz Roja han rescatado diariamente a decenas de nadadores en el mar para trasladarlos a la costa. Entre los migrantes —en su gran mayoría de nacionalidad marroquí— se registra la llegada continua de entre 40 y 50 menores de edad por día, lo que agudiza la sobreocupación en los dispositivos de tutela. Centenares de personas deben pernoctar a la intemperie en las inmediaciones del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
La crisis se produce semanas después de un fallo del Tribunal Supremo español que prohibió las devoluciones sumarias en frontera en los enclaves africanos, un aspecto que las autoridades locales piden revisar para reforzar las herramientas de contención, mientras el gobierno central insiste en intensificar la cooperación diplomática con el Reino de Marruecos.







