A diferencia de los mayores de edad cuyo retorno a Marruecos se acelera voluntariamente o mediante deportación, la ley exige que el Estado tutele a los niños y adolescentes. Las estimaciones señalan entre 4.000 y 7.000 menores ingresados, mientras el centro oficial de acogida cuenta con apenas 29 lugares disponibles.
Según Infobae, tras la masiva e histórica ola migratoria que sacudió a la ciudad autónoma de Ceuta, las Fuerzas de Seguridad calculan que más de 73.500 adultos ya han retornado a territorio marroquí o se encuentran en proceso de deportación acelerada. Sin embargo, la situación legal, asistencial y humanitaria de los menores no acompañados es diametralmente opuesta y tiene en jaque al sistema de protección.
De acuerdo con la Ley Orgánica 4/2000 sobre derechos de los extranjeros en España, los menores que ingresan solos al país no pueden ser devueltos de forma directa ni automática. El Estado —a través de las comunidades autónomas y el Área de Menores de la Ciudad Autónoma debe asumir de manera obligatoria su tutela legal, alojamiento, atención médica, alimentación y escolarización.
El principal desafío radica en que la infraestructura ordinaria de Ceuta posee únicamente 29 plazas, un número astronómicamente desbordado por los miles de niños y adolescentes que permanecen vagando por las calles o hacinados en instalaciones provisionales colapsadas.
El protocolo legal y la determinación de edad
Para los jóvenes sin documentación o en los que existan dudas sobre su mayoría de edad, la Fiscalía de Menores debe ordenar pericias médicas y radiológicas. Una vez confirmada la minoría de edad, la Policía Nacional suspende su actuación y los deriva al Registro de Menores Extranjeros No Acompañados.
Aunque la cercanía con Marruecos facilita el contacto con allegados, ni la repatriación ni la reagrupación familiar son inmediatas, ya que la legislación exige evaluar de forma individualizada si el retorno garantiza el interés superior y la seguridad del menor en su país de origen. Mientras tanto, la Fiscalía alerta sobre la multiplicación de ausencias voluntarias de jóvenes que escapan de los centros para intentar cruzar a la península o a otros países de Europa.







