Las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad del pasillo de calabozos de la Comisaría 2da exponen el momento exacto en que el agente Alexis Álvarez golpea en la cara a un detenido que ya se encontraba reducido. Acorralado por la prueba audiovisual, el efectivo admitió su culpabilidad en juicio abreviado y fue condenado a un año de prisión condicional e inhabilitado para ejercer cargos públicos.
Un grave episodio de violencia institucional ocurrido en el interior de la Comisaría 2da de Concepción salió a la luz tras la filtración del video grabado por las cámaras de seguridad del sector de calabozos. Las imágenes, que sirvieron como prueba letal ante la Justicia, muestran la agresión cometida por el agente de policía Alexis Álvarez contra el detenido Víctor Alejandro Manzur, en momentos en que el sujeto ya se encontraba inmovilizado y rodeado por la guardia.
El hecho ocurrió durante la mañana del 28 de agosto de 2025. Según la reconstrucción de la UFI Delitos Especiales, Manzur había sido aprehendido el día previo por una infracción de tránsito, detectándose posteriormente un pedido de captura activo emitido por la UFI CAVIG. Aunque en el calabozo había manifestado conducta agresiva, la grabación demuestra que al momento de ser trasladado al Médico Legista la situación ya estaba totalmente bajo control: Manzur se encontraba esposado y rodeado por cuatro efectivos en un estrecho pasillo cuando Álvarez le propinó un sorpresivo golpe de puño directo en la cara.
Condena en juicio abreviado e inhabilitación
La brutal agresión provocó en la víctima heridas en el rostro, escoriaciones en la zona ciliar izquierda, lesiones en la boca y hematomas que fueron debidamente auditados en sede judicial. Ante la contundencia del registro fílmico, la defensa del agente acordó omitir el debate oral y avanzar hacia una resolución rápida.
Mediante un juicio abreviado presentado por el fiscal Roberto Ginsberg y la ayudante fiscal Agostina Ventimiglia, la jueza de Garantías Gloria Verónica Chicón homologó la condena: Alexis Álvarez admitió su culpabilidad y fue condenado a 1 año de prisión de ejecución condicional más 2 años de inhabilitación absoluta para ejercer cargos públicos, cerrando la causa judicial por abuso de autoridad.








