El empate 1-1 del Verdinegro ante San Martín de Tucumán en La Ciudadela se vio opacado por un escandaloso fallo del árbitro Brian Ferreyra, quien cobró una inexistente mano en el área que sirvió para el gol local. Pese al duro golpe y los justificados reclamos, el equipo conducido por Alejandro Schiapparelli reaccionó rápido y rescató un valioso punto gracias a una gran definición de Franco Coronel.
San Martín rescató un punto importante en su visita a Tucumán tras igualar 1-1 ante el Santo tucumano, pero el desarrollo del encuentro quedó marcado por una de las decisiones arbitrales más polémicas de la fecha. Transcurrían apenas cinco minutos de la etapa complementaria cuando el árbitro Brian Ferreyra, a instancias de su juez de línea, sancionó penal por una supuesta mano dentro del área sanjuanina. Sin embargo, la repetición televisiva expuso con claridad que la pelota nunca hizo contacto con el brazo de ningún defensor del Verdinegro.
A pesar de las efusivas protestas del plantel visitante, la sanción se mantuvo y Gabriel Carabajal la transformó en gol para el dueño de casa. Lejos de caerse anímicamente ante la injusticia, el conjunto sanjuanino mostró carácter y, sólo tres minutos después, armó una réplica perfecta por la derecha liderada por Murillo que terminó en la impecable definición de Franco Coronel para sellar la igualdad definitiva.
Indignación en redes sociales y la reacción del plantel
Las imágenes del insólito penal no tardaron en viralizarse en las plataformas digitales, convirtiendo la jugada en tendencia nacional y generando una fuerte ola de críticas hacia el desempeño de la terna arbitral.
Al finalizar el encuentro, el autor del gol Verdinegro, Franco Coronel, destacó la capacidad del grupo para sobreponerse a un perjuicio tan evidente y remarcó que, a lo largo de los noventa minutos, las situaciones de gol más claras pertenecieron al equipo de San Juan, que se vuelve a la provincia con la frente en alto pese al polémico arbitraje.








