Un joven de 21 años disparó con una escopeta tumbera durante una disputa por terrenos e hirió a una madre que resguardaba a su hija y a otro vecino. La UFI a cargo de Cristian Gerarduzzi imputó al agresor por abuso de arma luego de que la prueba de dermotest confirmara restos de pólvora.
Un violento enfrentamiento armado que dejó como saldo a dos vecinos con heridas de perdigones de plomo en el interior del Asentamiento Pedro Echagüe, en el departamento Santa Lucía (calle Balcarce antes de Benavídez), derivó en una exhaustiva investigación judicial encabezada por el fiscal Cristian Gerarduzzi.
Según los datos de la causa, el conflicto se originó tras una disputa vecinal entre 10 y 15 personas por el reparto y ocupación de lotes en la zona. En medio de la discusión, un joven de 21 años de apellido Páez empuñó un arma larga de fabricación casera (tumbera, presumiblemente calibre 12 o 16) y efectuó múltiples disparos. Las detonaciones alcanzaron a dos personas completamente ajenas a la confrontación: una mujer de 29 años que salió a la vereda a resguardar a su hija pequeña y recibió un impacto en la zona baja de la espalda/glúteo, y un hombre de apellido Olivares (32 años) que sufrió perdigonadas en la espalda. Ambas víctimas se encuentran fuera de peligro vital, aunque la mujer continúa con el proyectil alojado en su cuerpo para un futuro cotejo balístico.
Efectivos de la Comisaría 5ª aprehendieron al atacante en una casilla del asentamiento. Si bien no se logró incautar el arma, el fiscal Cristian Gerarduzzi confirmó que las pericias de absorción atómica (dermotest) practicadas sobre la mano derecha del acusado arrojaron resultado positivo para deflagración de pólvora. Por este motivo, el sospechoso quedó formalmente imputado por el delito de Abuso de arma, figura legal que subsume las lesiones leves provocadas a los dos damnificados.








