Tras el multimillonario acuerdo de Meta por denuncias vinculadas a la seguridad de los menores, profesionales de la provincia analizaron los efectos del algoritmo en el desarrollo neurológico infantil. Advierten por la atrofia de la paciencia, baja tolerancia a la frustración, trastornos de ansiedad y la urgencia de establecer límites claros entre la familia y la escuela.
El reciente acuerdo extrajudicial alcanzado por Meta por más de US$ 17.000 millones reactivó el debate internacional y local sobre el impacto del mal uso de las redes sociales y dispositivos electrónicos en niños y adolescentes. En San Juan, especialistas abordaron las consecuencias cognitivas y emocionales del consumo digital precoz.
El psicólogo especialista en adicciones, Raúl Ontiveros, explicó que las denominadas «cibertecnoadicciones» operan bajo el mismo mecanismo neurobiológico que las dependencias químicas: «El algoritmo provee de manera sistemática únicamente lo que a la persona le atrae, generando una gratificación instantánea que atrofia las funciones ejecutivas del cerebro ligadas a la paciencia, la espera y la autorregulación». Según el profesional, acostumbrar al cerebro a descargas constantes de dopamina genera crisis cuando los menores se enfrentan a la vida real y a los límites cotidianos.
Por su parte, la doctora en Educación Adriana Massaccesi remarcó la importancia de retrasar la entrega de celulares y fortalecer las habilidades blandas a través de la creatividad, la lectura en papel y el arte: «El niño carece de la madurez cognitiva para autorregularse y necesita límites externos fijados por padres y docentes». Asimismo, convocó a construir acuerdos comunitarios entre hogares e instituciones escolares para evitar el aislamiento, los trastornos del sueño y las crisis de salud mental en la juventud.








