El titular del Grupo IRSA y dueño de proyectos mineros clave en San Juan como Casposo y Hualilán explicó por qué compró participación en la emblemática Falkland Islands Company. Reveló que buscaba tomar el control con empresarios argentinos para respaldar el reclamo de soberanía y aseguró que «no dudaría en volver a intentarlo».
Eduardo Elsztain, presidente del Grupo IRSA y una de las figuras empresariales más influyentes del país —con fuerte anclaje en San Juan a través de los desarrollos mineros Casposo y Hualilán—, publicó una extensa carta en la que aclaró el trasfondo de sus inversiones en las Islas Malvinas. El pronunciamiento se produjo luego de que su tenencia accionaria en la Falkland Islands Company (FIC) volviera al centro del debate mediático tras los recientes anuncios del Gobierno nacional sobre sanciones a firmas proveedoras del archipiélago.
El magnate relató que su ingreso como accionista en la compañía que concentra la actividad comercial, portuaria, agropecuaria e inmobiliaria de las islas respondió a un intento deliberado por construir puentes económicos en favor del reclamo argentino. El momento cúlmine de la jugada ocurrió en 2017, cuando intentó lanzar una oferta pública de adquisición para comprar el paquete mayoritario junto a otros empresarios locales; sin embargo, denunció que las autoridades del Reino Unido bloquearon y prohibieron la operación. Pese a que hoy solo conserva una participación minoritaria, Elsztain ratificó que valió la pena el intento y deslizó que volvería a probarlo si las condiciones geopolíticas lo permitieran.
Claves del hecho | Lo que tenés que saber
- Huella en San Juan: Elsztain encabeza Austral Gold, operadora de la mina Casposo (Calingasta), y mantiene intereses estratégicos en el proyecto Hualilán (Ullum).
- El blanco en Malvinas: Invirtió en la Falkland Islands Company (FIC), la empresa histórica británica que domina el comercio, transporte, hoteles y servicios logísticos en el archipiélago.
- La jugada que frenó Londres: En 2017 buscó adquirir el control total de la firma junto a pares nacionales, pero el gobierno británico vetó la transacción bursátil alegando razones políticas.
- Respuesta a la polémica: El empresario desmintió teorías conspirativas en redes sociales y fundamentó que su estrategia buscaba estrechar lazos productivos para reforzar la soberanía nacional.
- Definición tajante: Afirmó que mantiene un porcentaje residual de acciones y concluyó: «Pensar que podría haber aportado algo valió la pena, aunque haya fracasado. No dudaría en volver a intentarlo».







