Es el tercer mes consecutivo con números en rojo, según el último informe de la Cámara Argentina de Comercio. La pérdida de poder adquisitivo y el cambio en los hábitos de gasto marcan un inicio de año austero para las familias.
El inicio de 2026 no trajo el alivio esperado para el sector comercial. Según los datos oficiales del Indicador de Consumo (IC) elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el consumo en los hogares argentinos sufrió una contracción del 1,1% interanual durante el mes de enero.
Esta cifra confirma una tendencia preocupante: es el tercer mes consecutivo en el que el índice muestra variaciones negativas, consolidando un enfriamiento que comenzó en el último trimestre de 2025.
Billeteras bajo presión
A pesar de ser un mes tradicionalmente movilizado por las vacaciones y el turismo, el impacto de la inflación y el estancamiento de los salarios reales continúan oficiando de «freno de mano». El informe destaca que la capacidad de compra de las familias sigue muy ajustada, lo que obliga a una selección mucho más rígida de los gastos.
Dato Clave: El consumo de bienes (productos físicos) cayó con más fuerza que el de servicios. Esto indica que los argentinos están priorizando experiencias mínimas o servicios esenciales sobre la compra de artículos durables o indumentaria.
Los rubros más castigados
El informe de la CAC permite desglosar dónde se sintió más el golpe:
- Indumentaria y Calzado: Fue uno de los sectores más resentidos. Al ser considerado un gasto «postergable», las familias han decidido estirar el uso de sus prendas actuales ante la suba de precios.
- Transporte y Vehículos: La suba de combustibles y el costo de mantenimiento de las unidades particulares siguen hundiendo las ventas y el uso en este sector.
- Recreación y Cultura: Mostró un comportamiento mixto; si bien hubo movimiento por la temporada de verano, el «ticket promedio» de gasto fue significativamente más bajo que en años anteriores.
El escenario para San Juan
En la provincia, el impacto se siente de forma directa en el comercio minorista. Con este panorama nacional, la expectativa de los comerciantes locales está puesta en la evolución de las paritarias y en una posible desaceleración de los precios que permita reactivar el flujo en las cajas registradoras.
Por ahora, el escenario de 2026 arranca con una señal de alerta: la recuperación del consumo interno sigue siendo la gran materia pendiente de la macroeconomía argentina.







