La empresa sanjuanina concretó una alianza estratégica clave tras la venta accionaria a Carmeuse, la principal productora de cal del mundo. Su socio gerente, Raúl Cabanay, ratificó en Radio Colón la continuidad del equipo directivo local, la ampliación del parque solar y el plan de inversión 2026-2035 para elevar la capacidad a 60.000 toneladas mensuales ante el salto de demanda que traccionarán los megaproyectos cupríferos en Argentina y Chile.
La industria minera no metalífera de la provincia marcó un hito histórico tras el desembarco del grupo belga Carmeuse en Caleras San Juan. La firma europea, número uno global del sector con presencia en cuatro continentes y más de 116 plantas operativas que producen cerca de 12 millones de toneladas anuales, sumó a sus activos a la productora radicada en el departamento Sarmiento. La maniobra responde a una estrategia continental orientada a consolidar una plataforma de suministro ante el crecimiento inminente de la demanda de cal que generará el desarrollo del cobre en la cordillera, estimado en más de 1 millón de toneladas adicionales para los próximos años en territorio sanjuanino.
Continuidad ejecutiva, hornos de punta y metas de producción
Durante su visita al programa Ecosistema Minero en Radio Colón, el ingeniero Raúl Cabanay detalló los pormenores de la negociación y aseguró que la conducción operativa seguirá en manos sanjuaninas. Cabanay recordó los 13 años de trayectoria compartida junto a su exsocio Daniel Van Lierde, etapa en la que lograron transformar la planta dotándola de cuatro hornos verticales Maerz de última generación mediante reinversión permanente de utilidades. «Sigo siendo el CEO y sigo manejando la gestión; Carmeuse es una empresa familiar con 166 años de historia que comparte nuestra visión sobre el cuidado de la gente, la seguridad y la sustentabilidad. No cambia nada con los trabajadores ni con los proveedores locales: vamos a sumar sus mejores prácticas y a ganar sinergias para ser aún más competitivos», enfatizó. La compañía proyecta exprimir la capacidad de sus hornos actuales —hoy al 60% por la coyuntura del mercado— para llegar a 480.000 toneladas anuales, a la vez que tiene en carpeta la instalación de un quinto horno que permitirá superar las 60.000 toneladas mensuales.
A la par del desarrollo fabril, la empresa avanza en la ampliación de su parque fotovoltaico, llevándolo de 2,3 MW a 7 MW de potencia instalada con el objetivo de abastecer el 100% del consumo de sus hornos con energía limpia. Además, la compañía sumó programas de reforestación con más de 1.300 especies nativas y proyecta la paulatina electrificación de su flota de palas y camiones de cantera para descarbonizar la cadena productiva.
Logística cordillerana, fletes y la urgencia de infraestructura
El principal escollo para el sector radica en la logística y el impacto de los costos de transporte, que en distancias largas pueden superar el valor mismo de la cal. Frente al ingreso de cales de Perú, Colombia, México o Vietnam en las faenas del norte chileno, Cabanay remarcó que las cales sanjuaninas cuentan con calidad superior pero requieren conectividad ágil. Para ello, consideró indispensable la pavimentación de la Ruta Provincial 153 (con un ahorro de flete de entre USD 10 y USD 12 por tonelada) y la apertura de pasos cordilleranos alternativos como La Chapetona, que acortaría unos 300 kilómetros el trayecto a Chile y abarataría los costos en más de USD 30 por tonelada.
Asimismo, destacó el posicionamiento estratégico de Jáchal como polo logístico natural para abastecer de cal a proyectos del norte provincial como Vicuña, subrayando la importancia de que la obra de la Ruta 150 (Jáchal – Rodeo) avance con celeridad para reducir tiempos de traslado. Por último, el directivo advirtió sobre la asfixiante presión tributaria que afronta la actividad local —donde los impuestos absorben entre el 55% y el 57% de la facturación— y reclamó que los beneficios del régimen de incentivos a las grandes inversiones se extiendan a las pequeñas y medianas empresas proveedoras a través de un «RIGI PyME».








