La Justicia investiga las circunstancias que rodearon la muerte de un bebé de siete meses en la ciudad de Córdoba, luego de que sus progenitores denunciaran que el deceso se produjo en medio de sucesivas interrupciones del suministro eléctrico en la zona. El menor se encontraba bajo internación domiciliaria conectado a un respirador artificial a raíz de una intervención médica previa, por lo que las pericias judiciales buscan determinar si las fallas de energía inutilizaron el equipo vital y desencadenaron el fatal desenlace.

El episodio ocurrió durante la madrugada del domingo en una vivienda ubicada en el barrio Blas Pascal. Al advertir que el lactante se encontraba inconsciente y descompensado, su padre lo trasladó de urgencia hacia el Hospital de Pronta Atención Cura Brochero, situado en el barrio Argüello. Pese a las maniobras de reanimación cardiopulmonar practicadas por los médicos de guardia, el personal de salud confirmó el fallecimiento del menor.
De acuerdo con el testimonio de la familia ante las autoridades policiales, durante las horas previas a la descompensación se registraron múltiples bajas de tensión y cortes en el tendido eléctrico del vecindario. La fiscalía interviniente ordenó peritajes técnicos sobre el respirador artificial y solicitó un informe detallado a la empresa distribuidora de energía eléctrica para constatar el horario exacto de las interrupciones en el sector, además de la realización de la autopsia de rigor para establecer la causa fehaciente de la muerte.








