La siniestralidad vial en las calles sanjuaninas continúa arrojando índices alarmantes, con un impacto desproporcionado sobre la población más joven. En diálogo exclusivo con Radio Colón, Guillermo Chirino, referente de la asociación civil Familias del Dolor y la Esperanza, trazó una radiografía cruda sobre la realidad del tránsito provincial, destacando que el 45% de los siniestros con víctimas fatales tienen como protagonistas a motociclistas, ubicándose como la principal causa de muerte en jóvenes de entre 15 y 33 años
La entidad, que mantuvo recientemente un encuentro de trabajo con el intendente de Pocito, Fabián Aballay, celebró la incorporación de tecnología y cámaras inteligentes para detectar infracciones en cruces críticos. Sin embargo, Chirino remarcó que el eje central de su propuesta apunta a la descentralización de los datos: «Nuestra iniciativa es que cada municipio cuente con su propio Observatorio Vial articulado con la Agencia Nacional de Seguridad Vial. Al geolocalizar con exactitud dónde se producen los siniestros fatales y graves, se pueden implementar medidas preventivas específicas para cada departamento».
Alarma por las cifras: ya se contabilizan 67 fallecidos en lo que va del año
Desde el observatorio independiente que lleva adelante la ONG —cuyos registros contemplan también a las víctimas que pierden la vida hasta 30 días posteriores al impacto por secuelas del siniestro— confirmaron que la provincia ya acumula 67 personas fallecidas en hechos de tránsito en lo que va de 2026.
El dato enciende las alertas al superar el balance total de 2025 (que cerró con 62 decesos) y aproximarse a las cifras de la pandemia (68 o 69 casos), marcando una curva ascendente que exige acciones inmediatas de control y educación vial.
Una campaña de alto impacto ideada por estudiantes
Frente a la falta de campañas publicitarias sostenidas y duraderas sobre el uso responsable de rodados menores, la asociación impulsó un proyecto de concientización directa en colegios secundarios. Como docente, Chirino convocó a sus propios alumnos a diseñar una producción audiovisual de alto impacto visual y emocional:
«El joven muchas veces cree que una moto más grande es mejor, sin respetar la cilindrada acorde a la experiencia, o incurren en maniobras extremas como ‘wheelies’ o picadas. La moto es un arma si no se usa con responsabilidad. Con los chicos estamos armando una campaña que tocará fibras muy íntimas a través de representaciones simbólicas como la muerte y el ángel de la asociación, para que entiendan el valor de la vida antes de subirse a un rodado», concluyó el dirigente.





