En el cierre de una semana compleja para las variables financieras y coincidiendo con el regreso del presidente Javier Milei tras su gira por los Estados Unidos, los mercados registraron señales de marcada cautela e incertidumbre. El índice de riesgo país, medido por la banca internacional JP Morgan, escaló hasta los 602 puntos básicos, alejándose de manera sensible del piso de 402 unidades que había alcanzado a mediados de julio pasado.
En paralelo, el índice líder de la plaza bursátil local, el S&P Merval, profundizó su racha negativa al retroceder un 0,8%, hilvanando así su quinta jornada consecutiva en terreno bajista. La dinámica a la baja también arrastró a las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street (ADRs), con especial impacto negativo sobre las compañías del sector energético debido al retroceso en las cotizaciones internacionales del petróleo.
Presión sobre los bonos soberanos y encarecimiento del crédito
El repunte en la tasa de riesgo crediticio estuvo traccionado por un nuevo descenso en el valor de los títulos públicos en moneda dura:
- Bonos en dólares: Registraron una merma promedio del 0,5%, perforando valores clave y obligando a los inversores a exigir mayores rendimientos para convalidar papeles soberanos.
- Proyecciones de JP Morgan: Paradójicamente, la suba del indicador se da pocos días después de que la propia entidad financiera internacional proyectara que, de consolidarse el rumbo de reformas o ante una eventual reelección de Milei en 2027, la Argentina recuperaría su condición de país plenamente «sujeto de crédito».
- Impacto en el financiamiento: La suba del índice enciende luces de alerta en el equipo económico, ya que cada escalón adicional encarece la toma de deuda externa tanto para el Estado nacional como para las provincias y las empresas privadas que buscan fondearse en el exterior.
El frente cambiario y la actividad económica
El escenario adverso en las cotizaciones bursátiles se complementó con tensiones en el plano cambiario, donde la cotización del dólar minorista en el Banco Nación tocó un techo nominal histórico al ubicarse en los $1.540. A este cuadro se suman las dudas del mercado ante los datos oficiales recientes que evidenciaron una desaceleración en la actividad económica y un incremento en los índices de pobreza durante la primera mitad del año 2026, factores que mantienen expectantes a los operadores sobre las próximas medidas fiscales y monetarias que instrumentará el Ministerio de Economía.








