Un hombre de 35 años que operaba desde Buenos Aires fue detenido, extraditado a San Juan y condenado por la Justicia provincial tras admitir su culpabilidad en una causa por grooming contra una niña sanjuanina de apenas 9 años. Pese a la gravedad del delito y al volumen de pruebas recolectadas por los investigadores, el acusado evitó la prisión efectiva tras rubricar un acuerdo de juicio abreviado que le otorgó una pena en suspenso.
El condenado fue identificado como Normando Nicolás López, de oficio obrero de la construcción y con domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Su detención se concretó el pasado viernes en territorio porteño mediante un exhorto emitido por la jueza de Garantías sanjuanina Mónica Lucero. Tras ser esposado, una comisión policial lo trasladó directamente a los tribunales de San Juan en el marco del legajo penal coordinado por el fiscal Raúl Iglesias y el ayudante fiscal Federico Pereyra, pertenecientes a la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) ANIVI.
El alerta de una tía y el peritaje clave de 75 páginas
La pesadilla se destapó en diciembre de 2025. Una tía de la menor advirtió la insistencia inusual de las notificaciones sonoras en el teléfono celular de su sobrina. Al revisar el dispositivo, la mujer descubrió con horror fotografías y videos de un hombre exhibiendo sus partes íntimas o masturbándose, acompañados de mensajes explícitos donde le exigía a la nena que le enviara material desnuda. Aquel hallazgo motivó una denuncia formal en enero pasado que derivó en la inmediata apertura de la causa judicial.

Con la autorización judicial correspondiente, la menor declaró bajo el protocolo especial de anticipo jurisdiccional de prueba en el Centro ANIVI y su madre entregó el teléfono para peritajes tecnológicos. Aunque la víctima había eliminado las aplicaciones y limpiado las conversaciones por temor, los peritos informáticos forenses lograron recuperar un documento de 75 páginas con chats de contenido sexual, fotos y videos que el agresor intercambió a través de plataformas como TikTok, WhatsApp y la aplicación Zangi. Con el rastreo digital de las conexiones, se logró dar con la identidad y el paradero exacto de López en Buenos Aires.
Juicio abreviado y libertad inmediata
Este lunes al mediodía se llevó a cabo la audiencia en Tribunales. A través de la defensora oficial Sandra Leveque, López reconoció formalmente los hechos y aceptó su responsabilidad penal en el delito de acoso sexual a menores por medios digitales (grooming).
El tribunal homologó el acuerdo y le dictó una condena de 6 meses de prisión de cumplimiento condicional. Al tratarse de una pena en suspenso y carecer de antecedentes computables, López recuperó la libertad ni bien concluyó la audiencia y regresó a Buenos Aires. No obstante, quedó sujeto a reglas de conducta; en caso de incumplirlas o cometer un nuevo delito, la pena pasará a ser de cumplimiento efectivo en prisión.







