Momentos de extrema tensión y un desenlace afortunado se vivieron en las instalaciones de la Subcomisaría Villa Hipódromo, luego de que una mujer y su hermano arribaran desesperados en un vehículo particular con un bebé de un año y un mes que se encontraba desvanecido, sin respirar y con los labios morados. Ante el cuadro crítico de aparente asfixia, el personal de guardia activó un operativo de emergencia inmediata para trasladarlo hacia el Hospital Rawson.
El niño fue subido al patrullero comunal, integrado por la titular de la dependencia, subcomisario Erica Villalón, el chofer agente Alejo Páez y la sargento Laila Paredes. Mientras el móvil avanzaba a toda velocidad con sirenas encendidas, la sargento Paredes inició maniobras de primeros auxilios y reanimación sobre el pequeño. Apenas recorridas tres cuadras del trayecto, el menor comenzó a reaccionar y recuperó los signos vitales.
Asistencia médica y fuera de peligro
En ese instante, los efectivos divisaron una ambulancia que circulaba a media cuadra de distancia, por lo que frenaron la marcha para traspasar al paciente. Los profesionales médicos completaron la estabilización del cuadro en la unidad de emergencias y continuaron con la derivación hacia el nosocomio capitalino. Desde el centro de salud informaron que el bebé ingresó estable y se encuentra fuera de peligro, destacando el rol fundamental de las maniobras aplicadas en los primeros minutos por los uniformados.








