El organismo nacional de control detectó irregularidades en la fabricación y comercialización de varios productos de cuidado personal. La medida se tomó para proteger la salud de los consumidores ante la falta de registros sanitarios oficiales.
Crema antiage bajo la lupa
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) oficializó, a través del Boletín Oficial, la prohibición de uso, comercialización y publicidad de una conocida crema antiage destinada al público masculino. El producto en cuestión no contaba con los datos de inscripción vigentes ante la autoridad sanitaria, lo que impide garantizar la calidad de sus componentes y la seguridad de su aplicación sobre la piel.
Según el organismo, al ser un producto «no identificado» bajo las normativas vigentes, se desconoce si contiene sustancias prohibidas o en concentraciones peligrosas que podrían generar reacciones alérgicas, quemaduras o daños a largo plazo.
Alcance de la medida: otros productos afectados
La disposición no se limitó únicamente a la crema rejuvenecedora. La ANMAT también incluyó en la prohibición una serie de artículos cosméticos que se vendían principalmente a través de plataformas digitales y redes sociales, entre ellos:
- Sérums faciales de diversas marcas artesanales.
- Lociones capilares promocionadas para el crecimiento del cabello.
- Cremas hidratantes sin rotulado de origen claro.
En todos los casos, la falta de trazabilidad —es decir, no saber quién lo fabricó ni dónde— fue el motivo principal de la sanción. El organismo recordó que todo producto cosmético debe tener en su envase el número de legajo del establecimiento elaborador y el número de registro sanitario correspondiente.
Recomendaciones para los consumidores
La autoridad sanitaria instó a la población a abstenerse de adquirir y utilizar estos productos. Aquellos que ya los tengan en su poder deben suspender su uso de inmediato. Asimismo, se recomendó que, ante cualquier duda sobre la legitimidad de un cosmético, se consulte el listado de productos autorizados en la página web oficial de la ANMAT o se verifique que el envase contenga los datos del importador o fabricante responsable en el país.
Esta medida forma parte de los operativos de control habituales que realiza el organismo para combatir la venta de productos «truchos» o de origen dudoso, especialmente en un mercado de estética y cuidado personal que ha crecido exponencialmente en los últimos años.







