La causa judicial que investiga el presunto abuso sexual de una adolescente de 14 años durante una fiesta clandestina en la localidad de Médano de Oro sumó este miércoles una instancia decisiva en los tribunales provinciales. Durante la audiencia de formalización ante la jueza de Garantías, el Ministerio Público Fiscal, a través de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) ANIVI, imputó formalmente a un joven de 19 años por el delito de abuso sexual con acceso carnal, mientras que un segundo sospechoso, de 18 años, compareció en libertad en calidad de investigado para ser notificado sobre el proceso en curso.
Las identidades de ambos involucrados se mantienen bajo estricta reserva judicial con el fin de resguardar los derechos y la integridad de la menor de edad damnificada. El principal acusado, de 19 años, llegó al banquillo tras haber sido arrestado en un allanamiento en su domicilio particular, procedimiento en el cual los pesquisas de la UFI ANIVI secuestraron prendas de vestir que coinciden con las descripciones aportadas en la denuncia original. Por su parte, la situación del joven de 18 años permanece supeditada al resultado de las pericias complementarias, ya que por el momento no se reunieron elementos probatorios suficientes para atribuirle una figura penal concreta, aunque no se descarta que su estatus procesal varíe a medida que avance la instrucción preparatoria.
El hecho investigado ocurrió durante la madrugada del pasado sábado en una finca situada en la intersección de calle 9 y Tascharet, en jurisdicción del departamento Rawson. De acuerdo con la denuncia, la víctima concurrió al evento con amigas y allí conoció al imputado, quien presuntamente la condujo mediante engaños hacia un descampado lindante al predio, donde la sometió por la fuerza pese a su resistencia. Un eje central que busca esclarecer la Justicia gira en torno a la manifestación de la víctima respecto a que otros jóvenes habrían presenciado el ataque y grabado imágenes con sus dispositivos móviles; frente a ello, la fiscalía ordenó el secuestro de varios teléfonos celulares que están siendo peritados en busca de material audiovisual clave para individualizar posibles coautores o encubridores.








