En el marco de la audiencia de formalización celebrada en los tribunales locales, Dylan Bunda Cortez (19), principal acusado por el presunto abuso sexual con acceso carnal contra una adolescente de 14 años durante una fiesta clandestina en Médano de Oro, resolvió prestar declaración ante la jueza de Garantías Flavia Allende. Tras el debate procesal entre las partes, la magistrada desestimó el pedido de excarcelación interpuesto por la defensa particular y resolvió ordenar un mes de prisión preventiva para el imputado, fijando además el plazo legal de un año para el desarrollo de la Investigación Penal Preparatoria (IPP). En tanto, Lautaro Rivas (18), el otro joven convocado a la sede judicial, no fue formalizado debido a la carencia actual de elementos de convicción que acrediten su coparticipación punible en el suceso.
Durante su exposición ante el tribunal, Bunda Cortez intentó desvincularse de la acusación de coacción física afirmando que el acercamiento fue de mutuo acuerdo y consentido. Según su versión de los acontecimientos ocurridos entre la noche del 24 y la madrugada del 25 de octubre en una finca de calle 9 y Tascharet, ambos comenzaron a besarse y consensuaron trasladarse hacia una zona apartada del predio luego de percibir miradas y destellos de flashes de otros concurrentes. Asimismo, el acusado argumentó padecer afecciones en una rodilla y dolencias en la zona torácica que le dificultarían desplegar maniobras de fuerza física sobre otra persona. Respecto a la edad de la damnificada, el joven declaró que le consultó cuántos años tenía y que ella le aseguró tener 18, enterándose recién con posterioridad a través del aviso de sus allegados de que se trataba de una menor de 14 años.
La causa, instruida bajo la órbita de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) ANIVI, se orienta ahora a contrastar técnicamente los dichos del declarante con las pericias corporales, declaraciones testimoniales y el análisis forense de los dispositivos telefónicos secuestrados en los allanamientos preliminares, con el objetivo de constatar si hubo registros fílmicos del ultraje o complicidad activa de terceros. Imputado bajo la figura de abuso sexual con acceso carnal, delito conminado con una escala penal de entre 6 y 15 años de reclusión, Bunda Cortez permanecerá alojado bajo custodia policial en cumplimiento de la medida cautelar privativa de la libertad, mientras se profundiza la recolección probatoria en torno a la grave denuncia radicada por la menor y sus progenitores.








