La tragedia ferroviaria registrada este miércoles en Toledo, España, provocó un hondo pesar en la provincia de San Juan tras confirmarse el fallecimiento de Ana Martina Conte Grand (32), una podóloga oriunda de la provincia que se encontraba entre los pasajeros de una de las formaciones de alta velocidad siniestradas. La joven viajaba en el coche 7 acompañada por su hermano Zacarías Conte Grand, quien logró sobrevivir al brutal impacto y permanece internado bajo observación médica en el Hospital Universitario de Toledo.
Hija del reconocido médico local Jorge Conte Grand y de Claudia, una docente jubilada, Martina se había graduado en podología en la Universidad de Buenos Aires (UBA) junto a su hermano. Durante años, ambos atendieron de manera conjunta en un consultorio particular en la provincia de San Juan, labor que la profesional ejerció hasta 2025, antes de radicarse en territorio español. La confirmación oficial sobre su deceso fue notificada por los equipos de rescate españoles e informada de inmediato a través de las autoridades consulares de la Cancillería Argentina.
En paralelo al dolor por la muerte de la joven sanjuanina, los equipos de emergencia del país europeo intensifican los rastrillajes para dar con el paradero de Agustín Randazzo (51), otro ciudadano argentino radicado en España desde 2002 que ocupaba el coche 8 de la formación de Renfe y continúa formalmente desaparecido. Su entorno familiar radicó la denuncia en comisarías madrileñas y aportó muestras biológicas de ADN en centros de salud de Toledo, mientras avanza la investigación judicial y pericial para establecer las causas técnicas de la colisión que enlutó a la comunidad internacional.








