En lo que representa un avance crucial para esclarecer la peor catástrofe aérea reciente en la provincia, peritos especializados lograron abrir y extraer con éxito la información de la caja negra del helicóptero Bell 412 EP (matrícula LV-KGR) que se precipitó a tierra el pasado 29 de julio en el Parque Provincial Ischigualasto. El procedimiento técnico de alta complejidad se llevó a cabo en Washington, Estados Unidos, permitiendo rescatar intactos los parámetros de vuelo y las grabaciones de cabina previas al impacto que le costó la vida a siete personas, entre ellas encumbradas autoridades policiales, de rescate y de Protección Civil de San Juan.
El material recuperado en Norteamérica comprende tanto la telemetría del vuelo como los registros de voz de los tripulantes y las comunicaciones radiales mantenidas con las bases aeronáuticas antes y durante el trayecto hacia el departamento vallisto. Todo este caudal probatorio fue trasladado a la provincia de Córdoba, donde un equipo de expertos de la Junta de Seguridad del Transporte (JST) inició el análisis exhaustivo de las grabaciones para reconstruir minuto a minuto las maniobras del piloto y el comportamiento de la aeronave antes de estrellarse contra el terreno.
Las conclusiones del informe pericial serán determinantes para la causa judicial que busca dilucidar si el siniestro obedeció a las adversas condiciones climáticas y la densa nubosidad sobre las sierras vallistas, a una falla mecánica o a una colisión contra una formación rocosa que provocó el desprendimiento del rotor de cola. El fatal episodio enlutó a San Juan con la muerte del subjefe de la Policía Germán Videla; el jefe y subjefe de Bomberos, Rubén Castro y Jorge Carbajal; el director de Protección Civil Carlos Heredia; los brigadistas Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta; y el comandante de la nave, Matías Valenzuela.








