En una sesión clave para el entramado productivo nacional, el Senado de la Nación dio media sanción durante la madrugada de este viernes al Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), una herramienta legislativa diseñada para apuntalar a la industria de escala intermedia frente a la inminente reactivación de los megadesarrollos mineros. La iniciativa obtuvo un contundente respaldo de 60 votos afirmativos contra apenas 2 negativos, estableciendo un marco normativo con incentivos fiscales para desembolsos productivos a partir de los 12 millones de dólares, pensados de forma complementaria al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), cuyo umbral de acceso parte de los USD 200 millones.
El nuevo esquema contempla beneficios tributarios sustanciales orientados a tecnificar y expandir a las empresas de servicios e insumos industriales, tales como amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, devolución anticipada de créditos fiscales del IVA y una estabilidad fiscal por el plazo de 30 años. Asimismo, el proyecto fija el compromiso de destinar un mínimo del 20% de determinadas contrataciones a proveedores de origen nacional, lo que genera expectativas concretas para la fabricación y provisión de estructuras metálicas, repuestos electromecánicos, bombas y maquinaria pesada demandada en el sector extractivo.
Para la provincia de San Juan, con megaproyectos cupríferos en el horizonte como Josemaría, Los Azules o Pachón, la media sanción abre una ventana de modernización productiva, aunque también plantea el reto del financiamiento. Si bien el piso de USD 12 millones reduce sustancialmente la barrera de ingreso del RIGI, continúa siendo un estándar desafiante para las pequeñas y medianas empresas sanjuaninas, las cuales dependerán de integrar alianzas estratégicas o traccionar como subcontratistas en las cadenas de valor para consolidar empleo local y competir con proveedores extranjeros.








