Los activos argentinos atraviesan una rueda marcada por la volatilidad y el desinterés inversor. Mientras los ADRs en Nueva York registran caídas generalizadas, los títulos de deuda soberana muestran comportamientos dispares a la espera de señales claras sobre el rumbo económico global y local. El Riesgo País se mantiene estable pero en niveles elevados.
Wall Street le da la espalda a las acciones locales
La jornada financiera de este lunes no arrancó de la mejor manera para las empresas argentinas que cotizan en la bolsa de Nueva York. Los denominados ADRs (American Depositary Receipts) muestran bajas que, en algunos sectores como el bancario y el energético, superan el 2%. La incertidumbre sobre la inflación en Estados Unidos y la posibilidad de que las tasas de interés se mantengan altas por más tiempo del previsto están enfriando el apetito por el riesgo en mercados emergentes.
Empresas líderes como YPF, Banco Galicia y Pampa Energía son las que más sienten el impacto de la marea roja en Wall Street. Según operadores del mercado, la falta de noticias positivas de peso en el plano local también contribuye a que los inversores opten por tomar ganancias y esperar mejores condiciones de entrada.
Bonos soberanos: entre la estabilidad y el leve retroceso
En el segmento de la renta fija, los bonos argentinos en dólares bajo legislación extranjera (Globales) y local (Bonares) operan con una tendencia mixta. Mientras algunos títulos cortos intentan sostenerse en terreno positivo, los de vencimiento a largo plazo muestran retrocesos marginales.
Esta paridad dispar refleja una «pausa» en el rally alcista que habían experimentado semanas atrás. Los inversores están siguiendo de cerca dos frentes:
- Las reservas del Banco Central: La capacidad de acumular dólares es clave para garantizar el pago de futuros vencimientos.
- El escenario geopolítico: Tensiones externas están afectando el flujo de capitales hacia la región.
El Riesgo País bajo la lupa
A pesar de la caída de las acciones, el Riesgo País elaborado por el JP Morgan no muestra saltos bruscos y se mantiene oscilando cerca de los 560 puntos básicos. Si bien es un nivel sensiblemente inferior al de principios de año, todavía refleja que el mercado exige una tasa de retorno muy alta para confiar plenamente en el crédito argentino.
En la plaza local, el índice S&P Merval acompaña la tendencia externa con bajas moderadas, operando con un volumen de negocios reducido, lo que confirma la actitud de «ver y esperar» (wait and see) que domina a los operadores en este inicio de semana.







