El intendente de Riojano, Hugo Paez, manifestó su inquietud ante el posible cese de actividades en el campamento minero. Si bien reconoció la legitimidad de los derechos territoriales sanjuaninos, advirtió sobre las repercusiones económicas en su departamento.
El reclamo por la logística regional
El intendente Riojano, Hugo Páez, se pronunció sobre la creciente incertidumbre que rodea la operatividad del Proyecto Vicuña. La problemática central gira en torno al campamento y la infraestructura de soporte que actualmente funciona desde el lado riojano. Páez advirtió que el traslado de estas operaciones hacia San Juan representaría un golpe crítico para la economía de su zona, afectando directamente a los proveedores y trabajadores que prestan servicios logísticos esenciales para el emprendimiento minero.
Reconocimiento de la potestad de San Juan
En una declaración que busca desescalar la tensión jurisdiccional, Hugo Páez fue taxativo al admitir que la riqueza mineral se encuentra bajo dominio sanjuanino. «Sabemos que la prioridad es de San Juan porque el proyecto está allá», afirmó el jefe comunal de La Rioja. Con este reconocimiento, el intendente riojano dejó en claro que su intención no es disputar la soberanía del recurso, sino abogar por una integración que no deje a su departamento fuera del esquema de beneficios laborales y operativos que el proyecto genera.
Impacto social en el departamento riojano
La preocupación de Páez radica en el sustento de las familias de La Rioja que han estado vinculadas a la actividad desde sus inicios. Para la comunidad riojana, la proximidad geográfica con el yacimiento ha permitido un desarrollo de servicios que hoy se ve amenazado por las exigencias de centralizar la base operativa en suelo sanjuanino. El intendente enfatizó la necesidad de buscar una solución equilibrada que respete los marcos legales de San Juan sin desmantelar la estructura laboral que hoy sostiene a una parte importante de su población.
Un escenario de negociación pendiente
La resolución del conflicto administrativo ahora depende de los acuerdos que se logren entre las carteras mineras de ambas provincias y las empresas involucradas. Hugo Páez apuesta a una instancia de diálogo que permita mantener el esquema de cooperación mutua. El desafío será formalizar una logística que cumpla con todas las normativas de la provincia propietaria del recurso —San Juan—, pero que contemple la realidad social de la zona de influencia riojana para evitar una crisis de empleo en La Rioja.







