El cineasta y guionista murió a los 79 años. Su obra cumbre, «La historia oficial», marcó un hito imborrable en el cine nacional al denunciar los horrores de la última dictadura militar y obtener el reconocimiento de la Academia de Hollywood en 1986.
Un pionero del cine nacional
El cine argentino despide a una de sus figuras más influyentes. Luis Puenzo, cuya visión artística logró trascender fronteras en una época de profunda reconstrucción democrática para el país, falleció este martes. Su partida deja un vacío inmenso en la industria audiovisual, donde se destacó no solo como director, sino también como productor y defensor incansable de las políticas de fomento al cine a través de su gestión en el INCAA.
Su nombre quedó grabado en la historia el 24 de marzo de 1986, cuando subió al escenario del Dorothy Chandler Pavilion en Los Ángeles para recibir la estatuilla a la Mejor Película Extranjera. «La historia oficial», protagonizada por Norma Aleandro y Héctor Alterio, se convirtió en el primer film latinoamericano en ganar un Oscar, abriendo las puertas del mercado internacional para las producciones locales.
El legado de «La historia oficial»
La importancia de Puenzo no reside únicamente en el galardón, sino en el valor civil de su obra. Filmada en condiciones complejas y con un guion que abordaba la apropiación de niños y la complicidad civil durante el terrorismo de Estado, la película fue una herramienta fundamental para la memoria colectiva.
«No se trata de ganar un premio, sino de que la película sirva para que nunca más vuelva a ocurrir lo que contamos», solía decir Puenzo sobre su obra maestra.
Trayectoria y reconocimientos
Más allá de su éxito más conocido, Puenzo desarrolló una carrera sólida que incluyó:
- Gringo viejo (1989): Una ambiciosa producción en Hollywood basada en la novela de Carlos Fuentes, protagonizada por Gregory Peck y Jane Fonda.
- La peste (1992): Una adaptación de la obra de Albert Camus que contó con un elenco internacional, incluyendo a William Hurt.
- Wakolda (2013): En su rol de productor (junto a su hija Lucía Puenzo), continuó explorando temáticas históricas y éticas.
Despedida del sector
Diversas personalidades del arte y la política han manifestado su pesar ante la noticia. Directores, actores y técnicos coinciden en señalar a Puenzo como un maestro de la técnica cinematográfica y un hombre de profundas convicciones.
Sus restos serán despedidos en una ceremonia íntima, aunque se espera que en los próximos días se realicen diversos homenajes en salas de cine y centros culturales de todo el país para proyectar su filmografía y celebrar la vida de quien, con una cámara y una verdad, puso al cine argentino en lo más alto del mundo.







