Estamos a 48 días. La cuenta regresiva no se detiene y hoy activamos la alarma. Dejamos de lado las historias exóticas para poner bajo nuestra lupa al primer gran obstáculo de la Selección Argentina en el Grupo J: Argelia. No es un partido más; es el debut del campeón, y los africanos lo saben.
¿Por qué hay que tenerles respeto?
Argelia no viaja al Mundial a pasear. Es una selección con una genética competitiva envidiable y un orgullo inquebrantable. Históricamente, son equipos que se agrandan ante las potencias. Su técnico actual ha logrado amalgamar la disciplina táctica con el talento individual que traen de Europa, formando un bloque difícil de quebrar.

El estilo: físico, orden y «ensuciar» el juego
Si esperás un partido abierto y vistoso, Argelia no es el rival. Son expertos en reducir espacios. Su bloque defensivo es granítico, y su mediocampo es una «aduana» física donde cada pelota dividida es una batalla. Su plan contra Argentina está claro:
- Bloqueo a la creación: No dejar recibir cómodos a nuestros volantes.
- Transiciones letales: Recuperar y salir rápido aprovechando la velocidad de sus extremos.
- Pelota parada: Una de sus armas más peligrosas por el porte físico de sus centrales.
La figura a seguir: Amine Gouiri

Aunque cuentan con jugadores de trayectoria en ligas top como Aïssa Mandi o Houssem Aouar, el nombre que hoy desvela al cuerpo técnico de Scaloni es Amine Gouiri. El delantero del Olympique de Marsella francés es un atacante moderno: potente, técnico y con mucho gol. Puede jugar de referencia o tirarse a las bandas, lo que obligará a nuestra defensa a una concentración absoluta.
El dato mundialista por Colón
Argelia llega a este Mundial tras una eliminatoria africana casi perfecta, donde terminaron invictos y con uno de los arcos menos vencidos del continente. La Scaloneta ya tiene el reporte táctico en su escritorio: el 16 de junio, en Kansas City, se viene una verdadera batalla física.
Adelanto de mañana (Día 47): Colombia
Mañana, cambiamos de continente pero no de intensidad. Volvemos a Sudamérica para analizar a la Colombia de Néstor Lorenzo, que llega con hambre de revancha y un James Rodríguez que busca su último gran baile mundialista. ¿Son candidatos reales o una amenaza pasajera? Lo analizamos mañana en el próximo informe.







