Luego de la histórica exhibición en Palermo ante más de 500 mil personas, el piloto argentino utilizó sus redes sociales para agradecer el apoyo masivo. Conmovido por la respuesta del público, el joven de Williams reflexionó sobre su camino desde los inicios en el karting hasta cumplir el sueño de acelerar un Fórmula 1 en su propio país.
La adrenalina todavía no baja para Franco Colapinto. Horas después de haber protagonizado un «Road Show» sin precedentes en las calles porteñas, el pilarense volcó sus sensaciones en un posteo que rápidamente se volvió viral. Entre fotos del Lotus E20 y la multitud que colmó la zona de Plaza Seeber, el piloto dejó en claro que lo vivido este domingo marcó un antes y un después en su carrera deportiva.
Un sueño cumplido en casa
«No tengo palabras para explicar lo que sentí hoy. Es, sin dudas, uno de los mejores días de mi vida», comenzó escribiendo Franco en sus cuentas oficiales. El piloto destacó la conexión única con los fanáticos, quienes desde la madrugada se apostaron en el trazado urbano para conseguir un lugar. «Ver a tantas familias, a tantos chicos con la bandera argentina y compartiendo esta pasión por los fierros, es algo que me voy a llevar guardado para siempre», añadió.
El posteo incluyó una reflexión sobre el esfuerzo que lo llevó hasta la elite del automovilismo mundial, remarcando que este evento fue el cierre perfecto para un proceso de años de sacrificio lejos de casa. Para Colapinto, el rugido del motor en pleno centro de Buenos Aires fue el sonido de una meta alcanzada.
Agradecimiento al «aguante» argentino
El «Chapa» —como lo apodan afectuosamente sus seguidores— no ahorró elogios para el público local, resaltando que la energía recibida en Palermo es un combustible extra para los desafíos que vienen en la temporada de Fórmula 1. «Gracias por el aguante de siempre, por el cariño y por demostrarle al mundo lo que somos los argentinos cuando nos une una pasión. Esto recién empieza», cerró su mensaje.
La publicación cosechó cientos de miles de interacciones en pocos minutos, consolidando a Colapinto no solo como una realidad deportiva, sino como el nuevo gran ídolo de masas en el deporte nacional, logrando algo que hacía décadas no se veía en el automovilismo de nuestro país.







