La tensión y el descontento continúan en la localidad de Guandacol, donde los vecinos mantienen un firme corte de ruta. La protesta surge como respuesta a las recientes medidas implementadas contra Vicuña, las cuales, según denuncian los habitantes, están castigando severamente la economía del oeste provincial.
Bajo la consigna «Detrás de cada trabajador hay una familia», expuesta en los carteles de la manifestación, la comunidad visibiliza la crisis laboral que atraviesa la región. Según el testimonio de los propios vecinos en el lugar de la protesta, las decisiones tomadas terminaron afectando directamente a Guandacol.
El conflicto alcanzó un punto crítico en los últimos días cuando se dio por cumplido y finalizado el contrato de la empresa riojana Magiora, encargada de operar en los primeros 138 kilómetros de la zona.
Impacto económico y efecto dominó
La desvinculación de la empresa dejó un saldo inmediato de 60 personas sin sus fuentes de trabajo como producto directo de la medida.
Sin embargo, los manifestantes advierten que el impacto económico es aún más profundo y genera un efecto dominó en los comercios locales. La interrupción de las actividades productivas golpeó severamente al sector de servicios de Guandacol, dejando sin ingresos al hotel y al servicio de catering donde se hospedaban y alimentaban los operarios, así como también a los propietarios locales que mantenían casas en alquiler para el personal.
Frente a este panorama, donde decenas de personas quedaron sin empleo, los vecinos ratifican que el corte de ruta sigue vigente a la espera de soluciones.







