Con el firme objetivo de profundizar en el bienestar de los jóvenes de la zona, este lunes comenzó a implementarse en Calingasta el Proyecto Integrado de Salud Mental. Se trata de una ambiciosa iniciativa que une fuerzas entre los ministerios de Salud, Educación y Minería, junto a la Defensoría Nacional de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y la empresa Glencore, para relevar la situación social y psicológica de estudiantes de entre 13 y 17 años.

El programa arrancó en las aulas del Colegio Jesús de la Buena Esperanza y la Escuela Secundaria Orientada de Barreal. A través de una encuesta anónima de 132 preguntas, los equipos profesionales buscan identificar señales de malestar emocional, el impacto del bullying, el uso de pantallas y la calidad de los vínculos familiares. Todo el proceso cuenta con la autorización previa de los padres, garantizando un entorno seguro para que los adolescentes puedan expresar su realidad actual de manera voluntaria.

La doctora Noelia Villena, directora de Salud Mental, destacó que este relevamiento es clave para que las políticas públicas se basen en vivencias reales. Por su parte, desde el Ministerio de Educación subrayaron que el bienestar socioemocional es fundamental para el rendimiento académico, entendiendo que no se puede enseñar ni aprender de forma significativa si no se aborda primero el estado emocional de los alumnos en el entorno escolar.







