El Presidente vinculó las tensiones cambiarias y el freno de la economía con una maniobra para «romper» su programa económico. Ocurrió durante una extensa entrevista, donde también ratificó el rumbo oficial tras conocerse el índice de inflación.
En una fuerte e impactante declaración que sacudió el escenario político nacional, el presidente Javier Milei afirmó este jueves que su gestión debió enfrentar un “intento de Golpe de Estado” orquestado, según sus palabras, por sectores de la política, empresarios y medios de comunicación que buscan desestabilizar el actual modelo económico de La Libertad Avanza.
Las afirmaciones del mandatario se dieron durante una entrevista concedida al canal de streaming Neura. Allí, Milei no ahorró calificativos para describir la resistencia que enfrenta su plan de gobierno por parte de lo que denomina el «círculo rojo».
El origen de la tensión
Según el jefe de Estado, esta maniobra desestabilizadora se desató con fuerza tras un escenario de reconfiguración política reciente, vinculándolo directamente con el periodo posterior a la victoria electoral de Manuel Adorni en la Ciudad de Buenos Aires.
«La política quiso romper el programa económico. El Congreso, los medios… jugaron en contra del programa y hubo un intento de golpe de Estado», disparó con firmeza el libertario.
En la misma línea, argumentó que estas acciones no se limitaron a declaraciones públicas, sino que se trasladaron deliberadamente a las calles y a los mercados: «Los medios jugaron en contra del programa económico y también cargaron la calle con malas intenciones».
Impacto en los mercados y freno económico
Para Milei, la articulación de estos sectores opositores provocó un fuerte perjuicio financiero que impactó en la economía real de los argentinos. Detalló que las tensiones generadas en el Congreso y la amplificación de la incertidumbre en el ámbito mediático derivaron en:
- Una marcada caída en la cotización de los bonos argentinos.
- Un incremento abrupto del riesgo país.
- Una aceleración temporal en los índices de precios.
«La economía se frenó en seco», admitió el Presidente, atribuyendo la parálisis a los coletazos de este supuesto sabotaje político-empresarial y no a las medidas de ajuste fiscal implementadas por la Casa Rosada.
Defensa del rumbo económico
Pese al diagnóstico de extrema tensión, las declaraciones de Milei coincidieron con la difusión del último índice de inflación del Indec, que mostró una desaceleración al marcar un 2,6% en abril. El mandatario aprovechó el dato para ratificar el rumbo y enviar un mensaje optimista hacia el futuro, asegurando que el objetivo final sigue siendo llevar el índice inflacionario a cero.
«Queremos una economía libre y con baja de impuestos», insistió, y concluyó con una de sus características frases disruptivas para graficar la proyección de divisas en el mediano plazo: «En el futuro, los dólares nos van a salir de las orejas». Respecto a los planes de reformas estructurales pendientes, como el futuro de la autoridad monetaria, evitó poner plazos concretos pero dejó en claro que es un debate que permanece abierto.







