Moscú ejecutó uno de los ataques aéreos más devastadores y masivos desde el inicio de la invasión en la capital de Ucrania. La ofensiva aérea combinó el despliegue coordinado de 90 misiles y 600 drones de combate que provocaron la muerte de cuatro personas, hirieron a más de 80 ciudadanos y causaron graves destrozos en escuelas, mercados y redes de agua potable. El mandatario ucraniano Volodímir Zelenski confirmó el uso de un misil hipersónico con capacidad nuclear y lanzó un duro mensaje contra el Kremlin.
La capital ucraniana volvió a transformarse en el escenario de una noche de pánico absoluto y destrucción a gran escala. Las fuerzas militares de la Federación Rusa desataron un implacable ataque nocturno prolongado que se extendió durante varias horas sobre el microcentro y los suburbios residenciales de Kiev. El bombardeo se concretó pocos días después de que una ofensiva del ejército de Ucrania impactara contra un establecimiento educativo en una región controlada por las tropas del Kremlin, un episodio que el propio presidente ruso, Vladímir Putin, había prometido vengar públicamente.
La magnitud del despliegue militar puso a prueba los sistemas de defensa antiaérea instalados en la región. De acuerdo con los informes oficiales emitidos por el comando de la Fuerza Aérea ucraniana, los radares estratégicos detectaron la impresionante cifra de 690 vectores de ataque simultáneos: 90 misiles autoguiados y 600 drones de asalto de distintos tipos y alcances. Las autoridades militares calificaron la operación como una de las agresiones más densas y coordinadas dirigidas contra objetivos civiles y de infraestructura en los cuatro años que lleva el conflicto armado.
Escuelas destruidas, cortes de agua y el impacto en la población civil
La lluvia de fuego e impactos balísticos desarticuló los servicios básicos de la ciudad y golpeó de manera directa zonas densamente pobladas que carecen de valor militar o estratégico.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, utilizó sus canales oficiales en la plataforma de mensajería Telegram para repudiar el accionar del Kremlin y detallar los daños estructurales sufridos en el territorio: «Tres misiles rusos impactaron contra una instalación de abastecimiento de agua esencial, un mercado público quedó completamente incendiado, decenas de edificios residenciales de familias sufrieron severos daños y varias escuelas terminaron destrozadas». Con profunda indignación, el mandatario concluyó: «Están completamente locos».
Asimismo, Zelenski encendió las alarmas de la comunidad internacional al revelar que el régimen de Moscú volvió a emplear armamento de última tecnología militar para quebrar el blindaje antiaéreo, confirmando el lanzamiento y posterior impacto de un misil hipersónico Oreshnik, una potente plataforma balística de alcance intermedio dotada de capacidad nuclear.
Balance de víctimas y colapso sanitario en la capital
Los equipos de emergencia, las cuadrillas de rescate de bomberos civiles y el personal médico de urgencias trabajaron a destajo entre los escombros de los monoblocks residenciales para remover estructuras caídas y asistir a los damnificados.
Reporte de daños y víctimas del bombardeo en la región de Kiev
[▪] Total de Víctimas Fatales: 4 personas civiles fallecidas durante el ataque nocturno.
[✓] Cifra General de Heridos: Más de 80 ciudadanos asistidos con lesiones de diversa consideración.
[+ ] Reporte en Kiev Capital: 2 muertos y 56 personas heridas de gravedad según el alcalde Vitali Klitschko.
[➔] Reporte en la Periferia: 2 fallecidos y 9 heridos de forma directa en los suburbios de la región.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, coordinó los operativos de contención urbana y ratificó que las ambulancias trasladaron de urgencia a decenas de personas afectadas por cortes, quemaduras y traumas severos producto de la onda expansiva de las detonaciones. El Ministerio de Salud local declaró el alerta roja en los centros asistenciales metropolitanos, mientras las agencias de ingeniería civil iniciaban tareas de emergencia para intentar restablecer de manera provisoria el flujo en la red de agua potable afectada por los misiles.







