La capital española vive una revolución cultural y religiosa con el inicio del viaje apostólico del papa León XIV. Este acontecimiento interrumpe una ausencia de 15 años sin visitas de un pontífice en suelo español, marcando un hito que no se repetía desde el histórico viaje que realizó Benedicto XVI en el año 2011. Desde las primeras horas del día, las principales avenidas madrileñas mostraron una fisonomía completamente diferente, cubiertas de banderas vaticanas e insignias papales para recibir de manera oficial al obispo de Roma.
La comitiva oficial fue recibida en los alrededores del Palacio Real por los reyes Felipe VI y Letizia, en medio de una multitud de fieles que llegó desde distintas provincias de la península y del exterior del país. El entusiasmo de los peregrinos se hace sentir en cada rincón del centro histórico, motorizado por la gran expectativa de escuchar los mensajes del Santo Padre en su propio idioma y por la masiva convocatoria para la Santa Misa de este domingo en la Plaza de Cibeles, donde las autoridades locales ya estiman una asistencia mínima de un millón y medio de personas. Para contener esta impresionante marea humana, la organización desplegó un megaoperativo técnico que incluye la instalación de 42 pantallas gigantes de televisión en todo el perímetro urbano.

Esta escala en Madrid, programada del 6 al 12 de junio, marca el inicio de la primera gran gira europea de León XIV desde que fue elegido para conducir la Iglesia Católica. El itinerario no solo comprende actividades pastorales, sino también un fuerte componente institucional, destacando un próximo discurso ante el Parlamento español en un escenario marcado por la polarización política, donde se prevé que el pontífice ponga el foco en la problemática de las crisis migratorias.
La travesía continuará luego en la comunidad autónoma de Cataluña. En Barcelona, el Santo Padre visitará la emblemática Sagrada Familia de Antoni Gaudí para inaugurar formalmente la nueva torre de Jesucristo y oficiar una misa central que coincidirá con el centenario del fallecimiento del célebre arquitecto. Finalmente, el viaje apostólico concluirá en las islas Canarias, un enclave estratégico en las rutas migratorias hacia Europa, donde el líder religioso mantendrá reuniones de trabajo con colectivos de inmigrantes y organizaciones sociales, además de encabezar un homenaje para recordar a las personas que perdieron la vida en el mar.







