Dos personas de nacionalidad estadounidense perdieron la vida este domingo tras precipitarse a tierra la aeronave ejecutiva en la que se desplazaban, en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de La Romana, República Dominicana. El siniestro ocurrió luego de que la tripulación detectara una pérdida de potencia en uno de los motores poco después del despegue y solicitara autorización formal para retornar a la terminal aérea. El Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) y la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA) iniciaron las actuaciones técnicas para determinar las causas del hecho.
La aeronave, un jet ejecutivo Gulfstream G200 Galaxy con matrícula estadounidense N318JF, había partido desde la terminal de La Romana con destino planificado hacia el aeropuerto de Austin, en el estado de Texas, Estados Unidos. De acuerdo con los informes emitidos por el IDAC y la CIAA, el aparato se declaró en estado de emergencia cuando se encontraba a 16 millas náuticas al suroeste de la localidad dominicana.
Fuentes aeronáuticas confirmaron que los tripulantes notificaron de forma taxativa a la torre de control una pérdida crítica de potencia en uno de los componentes de propulsión. Ante este escenario, solicitaron la autorización de ruta para efectuar un regreso inmediato, precipitándose a tierra durante el desarrollo de la maniobra de aproximación y aterrizaje forzoso.

Las autoridades de control y de fronteras identificaron formalmente a las víctimas fatales como Erick Javier Diago y Rudy Ghazal, ambos ciudadanos de nacionalidad estadounidense. Los organismos intervinientes ratificaron que los dos hombres operaban en calidad de piloto y copiloto, siendo los únicos ocupantes a bordo al tratarse de un servicio bajo la modalidad de vuelo chárter sin pasajeros.
En cuanto a los registros de propiedad del material aéreo, los asientos registrales indican que el aparato, fabricado en el año 2004 por la firma Israel Aircraft Industries, pertenece a la empresa de aviación corporativa Aibonito Aviation, la cual posee su sede de operaciones en la ciudad de San Juan, Puerto Rico.

El siniestro vial y aéreo activó los protocolos de contingencia de la terminal aeroportuaria, movilizando a unidades del Cuerpo de Bomberos de La Romana, personal de emergencias médicas y efectivos de seguridad interna. Empleados de las direcciones de Migración y de Aduanas brindaron apoyo logístico en el perímetro para asegurar el área de impacto.
La comisión especializada de la CIAA procedió al resguardo de los restos de la estructura del jet para iniciar el relevamiento científico de los componentes. Las tareas de investigación criminal y técnica se centrarán en el análisis integral de las comunicaciones de audio con la torre de control, los registros de mantenimiento de los motores y los parámetros meteorológicos para esclarecer el fallo mecánico.








