La escasa diferencia del 0,6% en el conteo rápido deberá despejarse en el escrutinio definitivo. El proceso se retrasará debido a un nuevo sistema de recuento voto por voto para mesas impugnadas.
Las elecciones presidenciales en Perú se encuentran en un virtual «empate técnico» entre los candidatos Roberto Sánchez y Keiko Fujimori. Esta paridad e incertidumbre podría prolongarse hasta el próximo 15 de julio, día en que cerrará el escrutinio definitivo con el conteo oficial.
Al término de la segunda vuelta electoral, los primeros sondeos de boca de urna indicaban que la centroderechista Fujimori marchaba al frente por menos de un punto. Sin embargo, horas más tarde, el «conteo rápido» realizado por la consultora Ipsos y Transparencia Internacional invirtió la tendencia: Sánchez (centroizquierda) obtendría el 50,3% de los votos frente al 49,7% de Fujimori.
El presidente de Ipsos, Alfredo Torres, explicó que estas cifras configuran un «empate técnico» estricto, ya que la diferencia entre ambos candidatos se encuentra dentro del margen de error del 1,9%. Cabe destacar que el conteo rápido posee mayor precisión que el boca de urna, debido a que es una muestra estadística realizada directamente sobre actas oficiales (en este caso, más de 1.000 mesas de Perú y el extranjero).
Declaraciones de los candidatos
Tras conocerse los datos preliminares, ambos líderes marcaron postura:
- Roberto Sánchez: Afirmó ante sus seguidores que «recuperaremos el gobierno para el pueblo».
- Keiko Fujimori: Respondió que «nadie ha ganado en Perú», advirtió que sería irresponsable declarar una victoria anticipada y exigió esperar el conteo del 100% de las actas.
¿Por qué se demorarán los resultados oficiales?
Según confirmó el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) a la Agencia Noticias Argentinas, los resultados finales se conocerán recién a mediados de julio, apenas dos semanas antes de la transferencia de mando prevista para el 28 de julio.
La vocera del JNE, Grecia Rentería, explicó que la proclamación del vencedor se retrasará debido a la implementación de un nuevo proceso obligatorio de recuento de votos en las mesas que presenten observaciones o impugnaciones. Rentería detalló, además, que en estos comicios las actas con observaciones se han incrementado en más de un 50% en comparación con elecciones anteriores, lo que demandará un trabajo más exhaustivo y prolongado de las autoridades electorales.







