El Colegio Profesional de Psicopedagogos de La Rioja emitió un comunicado oficial en el que confirmó que Walter Denis Pereyra Fincatti, condenado a diez años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores, no será matriculado en la institución ni en ninguna otra jurisdicción del país. La resolución se dio a conocer luego de que el Servicio Penitenciario Provincial difundiera una fotografía institucional celebrando la graduación universitaria del interno. El organismo deontológico argumentó la medida basándose en el incumplimiento de los requisitos legales de antecedentes penales y en la prioridad absoluta de proteger los derechos de niños, niñas y adolescentes.
Walter Denis Pereyra Fincatti cumple una pena de diez años de prisión de ejecución efectiva tras ser hallado culpable de los delitos de «abuso sexual simple, agravado por ser el encargado de la educación de la víctima, y promoción a la corrupción de menores agravado por ser el encargado de la educación de la víctima –dos hechos–, en concurso ideal».
Los hechos acreditados por la justicia ocurrieron entre los años 2017 y 2018. En ese período, el condenado se desempeñaba como profesor de clases de apoyo de una menor de 8 años de edad. Aprovechando las instancias de los encuentros pedagógicos a solas en su domicilio particular, el docente sometió a la víctima a tocamientos impúdicos. Durante la investigación se determinó que el agresor justificaba los abusos bajo la apariencia de un juego de descarte de prendas de vestir, bajo la advertencia hacia la menor de no revelar lo sucedido para no afectar su situación laboral.
Durante su período de reclusión en el Servicio Penitenciario Provincial de La Rioja, el interno cursó la carrera de Psicopedagogía en el marco de los programas de educación superior en contexto de encierro. Días atrás, la institución carcelaria publicó una fotografía donde se observa a la jefa de la repartición, Analía Tello, junto al condenado sosteniendo un cartel alusivo a la graduación tras calificar con un 8 en su examen final.
La difusión de la imagen en los canales oficiales del servicio penitenciario cosechó un masivo rechazo público por parte de la ciudadanía. Las críticas se fundamentaron de forma fáctica en la incompatibilidad ética entre el perfil criminológico del recluso y las incumbencias profesionales de la psicopedagogía, disciplina orientada al acompañamiento técnico, evaluación y procesos de aprendizaje en menores de edad.
Ante el estado público que tomó el caso, las autoridades del Colegio Profesional de Psicopedagogos de La Rioja ratificaron la denegatoria de la habilitación profesional mediante un acta institucional. El organismo detalló los criterios mandatorios e indispensables que inhabilitan al graduado:
- Incumplimiento normativo: De acuerdo con el artículo 43 de la Ley Provincial N° 10.825, constituye un requisito obligatorio e indispensable para obtener la matrícula la presentación del Certificado de Antecedentes Penales libre de condenas de esta índole.
- Protección del menor: Se establece la prioridad absoluta, innegociable e irrevocable de salvaguardar la integridad de los derechos de la niñez y la adolescencia.
- Acciones del Tribunal de Disciplina: El caso fue derivado a la comisión de ética para un análisis exhaustivo con asesoramiento del equipo legal corporativo.
- Bloqueo federal: El colegio puso en conocimiento de las actuaciones a la Federación Argentina de Psicopedagogos (FAP) para coordinar el bloqueo de matriculación en las restantes jurisdicciones del territorio nacional.







