El régimen de Teherán lanzó una lluvia de misiles y drones contra la capital israelí en represalia por la muerte de Alí Larijani y Gholam Reza Soleimani. El ataque dejó al menos dos muertos en Israel y pone en jaque el suministro petrolero mundial.
La escalada de violencia en Medio Oriente alcanzó un nuevo y peligroso pico este miércoles. Tras confirmarse la muerte de Alí Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y figura central del régimen, Irán respondió con una andanada de proyectiles dirigidos al corazón de Israel, impactando principalmente en la zona metropolitana de Tel Aviv.
Impacto en suelo israelí
A pesar de la activación de los sistemas de defensa antiaérea, que lograron interceptar la mayoría de los lanzamientos, el ataque se cobró víctimas civiles. En la localidad de Ramat Gan, al este de Tel Aviv, los servicios médicos confirmaron el fallecimiento de un hombre y una mujer de 70 años que no lograron llegar a tiempo a los refugios.
Además de los fallecidos, se reportan cinco heridos y daños materiales de consideración. La compañía ferroviaria israelí informó que la estación Tel Aviv Savidor Center, uno de los nodos de transporte más importantes del país, sufrió daños significativos por el impacto de metralla y restos de proyectiles.
El golpe a la estructura iraní
La furia de Teherán se desató tras un operativo israelí que eliminó a dos piezas maestras del tablero geopolítico iraní:



- Alí Larijani: Considerado el hombre más poderoso del país tras el asesinato del ayatollah Khamenei el pasado 28 de febrero.
- Gholam Reza Soleimani: Jefe de la fuerza voluntaria Basij de la Guardia Revolucionaria.
Ambos funcionarios eran señalados por la comunidad internacional como los principales responsables de la represión contra las protestas civiles de enero y figuras clave en el sostenimiento del gobierno teocrático.
Un conflicto que desborda fronteras
La ofensiva iraní no se limitó a Israel. Se reportaron explosiones e intercepciones en:
- Dubái (EAU): Donde la Oficina de Medios confirmó operaciones de defensa exitosas tras alertas de misiles.
- Arabia Saudita y Kuwait: También bajo la mira de drones y misiles iraníes.
- Planta Nuclear de Bushehr: El OIEA recibió reportes de un impacto en el complejo nucleoeléctrico, aunque aclararon que no hubo heridos ni daños que comprometan la seguridad nuclear por el momento.
Jaque a la economía global
El Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo mundial, se ha convertido en el epicentro de la preocupación económica. Irán mantiene un control férreo de la zona y ha advertido que la vía solo está cerrada para EE. UU., Israel y sus aliados. Hasta la fecha, 20 buques han sido alcanzados, lo que ha disparado los precios del crudo.
Mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostiene que estas acciones buscan debilitar al régimen para permitir un cambio interno, desde Europa, la diplomática Kaja Kallas marcó una distancia tajante: «Esta no es una guerra de Europa», afirmó, reflejando el temor del bloque a ser arrastrado a un conflicto de escala impredecible.






