La situación en territorio japonés es crítica debido al avance simultáneo de la tormenta tropical Mekkhala y un ciclón extratropical. Este fenómeno ha obligado a las autoridades a mantener órdenes de evacuación para más de 191.000 personas ante el peligro de inundaciones y deslizamientos de tierra.
El temporal se desplaza con una intensidad preocupante, registrando vientos de hasta 108 kilómetros por hora que han causado daños considerables en al menos 289 viviendas. El saldo actual es de siete personas heridas de gravedad y un ciudadano que permanece desaparecido tras el colapso de su hogar en la prefectura de Yamaguchi a causa de un alud.
La movilidad en el país también se ha visto fuertemente afectada. Se ha reportado una suspensión masiva de vuelos y serias complicaciones en el transporte terrestre, incluyendo la interrupción de servicios clave del tren bala en las regiones de Kanto, Tohoku y Shinetsu. Las autoridades mantienen la guardia alta, ya que se anticipan lluvias intensas de hasta 250 milímetros en las zonas costeras durante la jornada del domingo, lo que mantiene al país en una tensa espera ante el posible agravamiento de los destrozos.








