El Ministerio de Defensa de Israel, en colaboración con la empresa estatal Rafael Advanced Defense Systems, completó con éxito una serie de pruebas de modernización de su sistema de defensa aérea de corto alcance, la Cúpula de Hierro (Iron Dome). Esta actualización responde directamente a las lecciones tácticas y estratégicas extraídas del reciente conflicto militar directo con Irán.
Las mejoras están diseñadas para incrementar la efectividad del escudo antiaéreo frente a amenazas complejas y de última generación, incluyendo vehículos aéreos no tripulados (drones) y misiles de crucero. Asimismo, las pruebas evaluaron la capacidad del sistema para resistir y neutralizar salvas masivas y de alto volumen de fuego, un escenario crítico que busca evitar el desbordamiento de las baterías defensivas.

Como parte de esta evolución tecnológica, la Cúpula de Hierro realizó maniobras conjuntas coordinadas desde un mismo centro de mando con el Iron Beam, el nuevo sistema de defensa basado en un láser de alta potencia (100 kilovatios). Esta integración representa un paso clave hacia el desarrollo de un ecosistema defensivo multicapa más eficiente y de menor costo operativo. El anuncio coincide con un escenario regional complejo, donde Israel mantiene despliegues y operaciones militares activas de forma indefinida a pesar de los recientes acuerdos internacionales de cese al fuego en la región.







