Los agentes pertenecían al CICPC y quedaron filmados mientras se apropiaban del dinero de las víctimas en La Guaira. El caso generó un repudio unánime tanto del oficialismo como de la oposición en medio de las tareas de rescate.
Un repudiable episodio de corrupción y falta de humanidad sacude a Venezuela en medio de la peor de las tragedias. Cuatro agentes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) fueron detenidos y expulsados de la fuerza tras comprobarse que aprovechaban las tareas de rescate tras el reciente terremoto para robar dólares atrapados entre los escombros.
El video que desató el escándalo en La Guaira
El entramado delictivo salió a la luz de la peor manera posible para los uniformados: uno de ellos fue filmado in fraganti mientras registraba las ruinas de los edificios colapsados en la localidad costera de La Guaira. En las imágenes compartidas en redes sociales, se observa con claridad el momento exacto en el que el oficial sustrae divisas extranjeras pertenecientes a las víctimas del sismo, en lugar de abocarse estrictamente a la búsqueda de sobrevivientes o a la preservación de la seguridad ciudadana.
Tras la rápida viralización del material y la correspondiente investigación interna, las autoridades procedieron con la aprehensión y expulsión inmediata de los cuatro funcionarios implicados, quienes quedaron imputados formalmente por malversación y abuso en medio de la emergencia.
Condena política unánime
La gravedad del hecho provocó una reacción inmediata y cruzada de todo el arco político venezolano, uniendo en un mismo mensaje de rechazo a figuras del Gobierno nacional y de los bloques opositores:
- La postura del oficialismo: El dirigente Diosdado Cabello condenó con dureza el accionar de los policías, catalogándolos públicamente como «indecentes e inmorales», al tiempo que prometió ante los medios de comunicación que los implicados serán rigurosamente juzgados por los tribunales competentes.
- El reclamo de la oposición: Por su parte, desde el partido Primero Justicia alzaron la voz para denunciar la bajeza de los efectivos, remarcando que el único objetivo de los imputados era «enriquecerse con la tragedia» ajena.
Este triste episodio expuso la peor cara del abuso de autoridad en un contexto de vulnerabilidad extrema, donde cada minuto es vital para remover estructuras y salvar vidas humanas.







