Lo que debía ser una noche de celebración por la victoria de la Selección Francesa sobre Marruecos terminó en tragedia en la localidad de Aulnoye-Aymeries, en el norte de Francia. Una adolescente de 17 años murió luego de caer de la parte trasera de un camión en el que participaba de los festejos y ser atropellada por otro vehículo. El hecho fue confirmado por medios locales y el conductor del rodado mayor se encuentra detenido mientras las autoridades judiciales investigan las responsabilidades y circunstancias del siniestro.
Detalles del hecho y asistencia médica
De acuerdo con los primeros testimonios recopilados por el diario La Voix du Nord, el chofer del camión habría permitido de forma imprudente que un grupo de simpatizantes viajara en la caja y parte trasera del vehículo durante las caravanas de celebración. Tras producirse la caída de la menor y el posterior impacto del segundo automóvil, la Policía detuvo al conductor, quien permanece bajo custodia y a disposición de la Justicia.
El trágico episodio afectó también a los testigos directos de la escena. Según información difundida por la agencia AFP, otro menor de edad que presenció el atropello sufrió un severo cuadro de shock emocional, por lo cual debió ser asistido de urgencia por personal médico y trasladado hacia el hospital de la localidad de Maubeuge para recibir contención especializada.
Operativos de control en París y disturbios en Londres
En contraste con el luctuoso hecho del norte, la Prefectura de Policía de París reportó que el amplio operativo de seguridad desplegado en la capital francesa logró mitigar incidentes de gran magnitud. Con más de 20.000 efectivos policiales distribuidos en puntos estratégicos, la jornada festiva en la principal urbe concluyó con apenas diez personas detenidas. El único foco de violencia de consideración se detectó en el distrito VII, donde una riña entre hinchas culminó con un herido leve por arma blanca.
La tensión comunitaria se trasladó a Inglaterra, específicamente a la ciudad de Londres. Sobre la arteria Edgware Road se desataron enfrentamientos directos entre grupos de simpatizantes y las fuerzas de seguridad británicas. Como balance de las escaramuzas tras el partido mundialista, un agente de la Policía resultó herido y cuatro personas fueron arrestadas bajo cargos de alteración del orden público.







