Medios vinculados a Teherán viralizaron imágenes de misiles con adhesivos del presidente del Gobierno español. Los proyectiles incluyen frases de Sánchez calificando de «inhumana» e «ilegal» la escalada bélica en la región.
En un nuevo y polémico episodio de guerra informativa, la maquinaria de propaganda de la República Islámica de Irán ha instrumentalizado la figura del presidente de España, Pedro Sánchez. A través de canales oficiales y redes sociales afines al régimen, se difundieron videos donde se observa a operarios pegando fotografías del mandatario español sobre armamento pesado y misiles.
El material audiovisual, que ha cobrado gran relevancia en las últimas horas, muestra adhesivos con el rostro de Sánchez acompañados de citas textuales de sus recientes intervenciones públicas. En dichas frases, el jefe del Ejecutivo español califica de «inhumana» e «ilegal» la ofensiva en territorio iraní y la situación general del conflicto en Oriente Medio.
Uso instrumental de la diplomacia europea
Expertos en geopolítica señalan que este gesto busca capitalizar las críticas de ciertos líderes europeos hacia las acciones militares de Israel y sus aliados. Al colocar estas declaraciones en sus proyectiles, Irán intenta dotar de una supuesta «legitimidad internacional» a su propia narrativa bélica, sugiriendo que las potencias occidentales comparten su diagnóstico sobre la ilegalidad de los ataques recibidos.
La inclusión de Sánchez en este contexto se da tras sus firmes posicionamientos sobre el reconocimiento del Estado palestino y sus cuestionamientos a la proporcionalidad de las respuestas militares en la región, posturas que han generado fricciones previas con el gobierno de Benjamin Netanyahu.
Tensión en aumento
Este hecho se produce en un escenario de máxima volatilidad, donde cada gesto simbólico tiene repercusiones diplomáticas inmediatas. Hasta el momento, el Palacio de la Moncloa no ha emitido un comunicado oficial respecto al uso de la imagen presidencial por parte de la milicia iraní, aunque fuentes diplomáticas sugieren que este tipo de acciones complican el equilibrio de España como mediador en el conflicto.
La viralización de estas imágenes refuerza la estrategia de Teherán de utilizar el «soft power» y la retórica de mandatarios extranjeros para fortalecer su frente interno y enviar un mensaje desafiante a la comunidad internacional.







