En un paso estratégico para consolidar el desarrollo socioeconómico de la provincia, se ha establecido una nueva reglamentación que exige a todas las empresas proveedoras y de servicios contratadas por los proyectos mineros en San Juan a contar con un mínimo del 80% de su personal de origen sanjuanino. Esta medida amplía los alcances de las políticas de empleo que ya se venían aplicando a las operadoras mineras principales, extendiendo ahora el beneficio a toda la cadena de valor y logística del sector.
El alcance de la medida
La normativa impacta directamente sobre las subcontratistas, empresas de transporte, catering, mantenimiento industrial, seguridad y servicios técnicos que operan de manera directa o indirecta en los yacimientos. Hasta el momento, las exigencias se centraban fuertemente en las compañías transnacionales a cargo de la explotación, pero existía una flexibilidad mayor en la cadena de proveedores secundarios.
Con esta decisión, el gobierno provincial busca erradicar la contratación sistemática de personal técnico o de servicios proveniente de otras regiones del país o del exterior cuando existan perfiles capacitados disponibles en San Juan.
Capacitación y control
Para garantizar el cumplimiento de este porcentaje, el Ministerio de Minería, en conjunto con las cámaras empresariales y los sindicatos, intensificarán las auditorías en las bases operativas y campamentos. Las empresas que no alcancen el cupo del 80% de empleados sanjuaninos se expondrán a severas multas e incluso a la suspensión de sus registros como proveedores habilitados.
No obstante, en aquellos casos donde se requieran perfiles de altísima especialización que no se encuentren en el mercado laboral local, se contemplarán excepciones temporales, siempre y cuando la empresa presente un plan de capacitación y transferencia de conocimientos para que un trabajador sanjuanino pueda ocupar ese puesto en el mediano plazo.
Impacto en las economías regionales
Desde las cámaras de proveedores mineros locales celebraron la profundización de la medida, señalando que representa un acto de justicia para los profesionales y obreros sanjuaninos que se han formado en los últimos años al calor del auge minero. Asimismo, se espera que este flujo de salarios quede e impacte directamente en el comercio local, dinamizando las economías de los departamentos donde se asientan los proyectos, como Iglesia, Jáchal, Calingasta y Sarmiento.







