El Consejo Deliberante de Calingasta aprobó por unanimidad una comunicación impulsada por el concejal Ever Tapia. Exigen que los fondos por concesión de aguas temporarias de emprendimientos como Los Azules se destinen a obras de impermeabilización, maquinaria y contención aluvional en los más de 240 kilómetros de canales del departamento.
En medio de una profunda preocupación por el estado arcaico del sistema hídrico y los perjuicios que sufre el sector productivo local, el Consejo Deliberante de Calingasta aprobó por unanimidad un proyecto de comunicación que busca transformar la asignación de los recursos generados por la actividad minera. La iniciativa, presentada por el concejal Ever Tapia, plantea formalmente que los cánones por uso de aguas temporarias que abonan las empresas mineras radicadas en la cordillera calingastina vuelvan directamente al departamento en obras de infraestructura hídrica.
En diálogo con Radio Colón, el edil remarcó la enorme disparidad entre los recursos tributados por la minería y la falta de inversión estatal en una de las redes de riego más extensas de San Juan, la cual supera los 240 kilómetros de canales.
«Solo la concesión de aguas de un proyecto como Los Azules está estimada en 5 millones de dólares. Si parte de esos fondos se invirtieran en Calingasta, podríamos adquirir maquinaria propia para la Junta de Riego, impermeabilizar canales, hacer desarenadores y defensas aluvionales que protejan a los cultivos y al pueblo de las crecientes», explicó el concejal Ever Tapia.
Un sistema «arcaico» y mondas fuera de término
Tapia enfatizó que, mientras otros departamentos mineros o agrícolas han recibido millonarias obras de impermeabilización (como el Canal del Norte en Jáchal o canalizaciones en Sarmiento), los agricultores de ajo, nuez, manzana y vid de Calingasta padecen demoras sistemáticas en los trabajos de monda, los cuales suelen realizarse a mano debido al mal estado de la red y la falta de equipamiento pesado.
El edil criticó que la monda prevista para marzo aún no se haya ejecutado por problemas de licitaciones y demoras administrativas centrales de Hidráulica, afectando severamente el inicio del ciclo productivo. «Si no hay agua, atentan contra una actividad que genera empleo y es parte de la identidad del departamento. Es un reclamo institucional aprobado por todos los bloques para que las decisiones políticas cambien», agregó.
Emergencia por el temporal de nieve y severos cortes de luz
En otro tramo de la entrevista, Tapia describió la compleja situación que atraviesa el departamento cordillerano tras el temporal de lluvia y nieve, calificado por especialistas como un fenómeno no visto en cuatro décadas.
La acumulación de nieve y las persistentes precipitaciones provocaron filtraciones masivas en techos precarios, anegamientos y graves fallas en los servicios esenciales. Barriadas enteras de localidades como Tamberías soportaron más de 30 horas continuas sin suministro eléctrico ni conectividad telefónica.







