El indicador elaborado por el banco de inversión JP Morgan registró este lunes una suba del 2,4% y acumula un salto cercano al 13% en solo cinco ruedas. La tensión obedece a una nueva racha negativa en la cotización de los bonos soberanos en dólares y a la cautela de los inversores respecto a la acumulación de reservas internacionales y los vencimientos de deuda.
El mercado financiero argentino volvió a exhibir señales de inestabilidad al inicio de la semana. El índice de riesgo país trepó este lunes hasta los 463 puntos básicos, lo que representa un avance diario del 2,4% y consolida un marcado deterioro frente a los 411 puntos alcanzados a comienzos de la semana pasada. Con esta evolución, el indicador acumula una suba del 12,7% en cinco jornadas consecutivas y toca su valor más elevado de los últimos dos meses.
El repunte del indicador estuvo directamente traccionado por las caídas sostenidas en las cotizaciones de la deuda soberana en dólares. En la plaza local y de Wall Street, títulos como el Bonar 2041 cayeron un 1,7%, el Global 2046 retrocedió un 1,2% y el Bonar 2038 perdió un 1%, mientras que papeles como el AL35 y el AL41 anotaron bajas del 0,6%. El retroceso en el precio de los bonos eleva de forma automática el rendimiento que exigen los inversores para financiar al país, encareciendo el crédito internacional.
Sostenida cautela en el Merval, la lupa en las reservas y el impulso del petróleo
El escenario de volatilidad también impactó en la renta variable. El índice S&P Merval operó en terreno negativo con una baja promedio del 0,24%, liderada por firmas como Banco Macro, BYMA y Edenor. En Wall Street, los certificados ADRs de empresas argentinas mostraron un comportamiento mixto, donde los retrocesos de papeles financieros e industriales fueron parcialmente amortiguados por los títulos energéticos, beneficiados por la disparada del 3,9% en el precio internacional del petróleo Brent (US$ 86,8) ante el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente.
Detrás de este comportamiento de los activos financieros subyace la mirada vigilante de los operadores internacionales sobre la capacidad real del Banco Central para sumar divisas y hacer frente a los compromisos de deuda. A su vez, el mercado aguarda con expectativa la publicación oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional de julio que difundirá el INDEC este jueves, luego de conocerse que la inflación en la Ciudad de Buenos Aires se aceleró al 2,9%.








