El proyecto aurífero operado por Challenger Gold anunció de manera simultánea en Australia y San Juan una reestructuración operativa. Dejará de trasladar mineral a la planta de Casposo para avanzar en una operación integrada con infraestructura propia, cuya producción se proyecta retomar en 2029. Las inversiones podrían superar los USD 200 millones.
En una decisión de alto impacto para la minería sanjuanina, la compañía Challenger Gold oficializó un importante cambio en su plan de negocios para el yacimiento aurífero Hualilán, ubicado en el departamento Ullum. Tras haber iniciado meses atrás la extracción y el traslado de material para ser procesado en las instalaciones de Casposo (Calingasta), la firma decidió dar marcha atrás con el modelo de molienda por encargo para enfocar sus recursos en el desarrollo de una planta de procesamiento propia dentro de su propiedad.
La medida surgió a partir de las conclusiones técnicas y operativas obtenidas durante la etapa inicial de pruebas. A partir de este hito, la empresa iniciará un período de transición ordenada de cuatro meses para almacenar mineral y evaluar alternativas comerciales.
Molienda propia, plazos y la opción del RIGI
El nuevo esquema operativo modifica el cronograma de producción pero busca consolidar la sostenibilidad del activo a largo plazo:
- Período de transición y ventas: Durante los próximos cuatro meses, Hualilán acopiará mineral y buscará reemplazar el tratamiento de terceros por un eventual acuerdo directo de venta o compra de mineral con Casposo.
- Construcción de la planta: Las obras de la nueva planta de extracción y molienda en Ullum comenzarían entre finales de 2027 y principios de 2028.
- Retorno de la producción en 2029: Se estima que el proyecto reanude la extracción comercial a gran escala recién en 2029, cuando la infraestructura propia esté finalizada y operativa.
- Inversión y RIGI: En esta nueva fase, la operadora actualizará la ingeniería, la prefactibilidad y la tramitación de permisos ambientales. La compañía no descarta adherir al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), lo que llevaría el desembolso a superar los USD 200 millones.








