El sismo de magnitud 7,4 registrado el pasado lunes dejó hasta el momento 265 personas fallecidas, más de 3.400 heridos y cerca de 26.000 familias damnificadas. Los equipos de rescate agotan las tareas en la denominada «ventana de oro» mientras buscan a 496 personas atrapadas entre los escombros. Cali se consolida como uno de los epicentros urbanos más afectados con 96 víctimas fatales.
Colombia atraviesa horas decisivas tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado lunes 10 de agosto. Los rescatistas y organismos de emergencia trabajan a contrarreloj en un operativo contrarreloj para intentar localizar a 496 personas que permanecen en condición de desaparecidas, justo cuando se cumple el plazo límite de las primeras 72 horas desde ocurrido el siniestro.
Este período, conocido internacionalmente en el protocolo INSARAG como la «ventana de oro» o de mayor probabilidad de supervivencia, resulta crítico para hallar con vida a las personas atrapadas bajo las estructuras colapsadas. Si bien el vencimiento de este lapso no interrumpe los operativos de búsqueda, las autoridades remarcan que las probabilidades de rescate exitoso disminuyen drásticamente a medida que transcurre el tiempo.
Cali en emergencia, donaciones y la búsqueda incesante de sobrevivientes
De acuerdo con el balance oficial proporcionado por el presidente Abelardo de la Espriella, el terremoto ya cobró la vida de 265 personas y dejó a 3.494 heridos, afectando a más de 25.800 familias en diversos departamentos del territorio nacional. La magnitud del evento llevó al Poder Ejecutivo a decretar tres días de duelo nacional mientras se coordina la asistencia internacional.

En la ciudad de Cali, el panorama es sumamente complejo. El alcalde Alejandro Eder confirmó 96 fallecidos, 1.224 heridos y 111 personas desaparecidas sólo en ese distrito. A través del Puesto de Mando Unificado —integrado por Bomberos, Cruz Roja, Defensa Civil y la Policía— ya se logró rescatar a 88 personas entre los escombros. Paralelamente, se montó un centro de acopio y recepción de ayuda humanitaria en la Unidad Deportiva Alberto Galindo para asistir a las familias damnificadas en Cali y distribuir insumos hacia las zonas afectadas de Chocó, Risaralda y Caldas.







