El régimen de Teherán evalúa expandir su rango de ataque hacia instalaciones militares estadounidenses situadas en territorio europeo si la administración de Donald Trump profundiza las acciones bélicas. Países como Bulgaria y Chipre figuran entre los posibles objetivos estratégicos en caso de que fracasen las gestiones diplomáticas en el estrecho de Ormuz.
Según fuentes cercanas al régimen citadas por el periódico Financial Times, las fuerzas iraníes preparan planes de contingencia frente a las advertencias de Washington. Entre los blancos evaluados se destacan la base aérea búlgara de Bezmer y la base británica de Akrotiri en Chipre. Asimismo, las autoridades persas contemplan la posibilidad de sabotear cables submarinos de fibra óptica en el estrecho de Ormuz si las hostilidades se intensifican.
Tensión en aumento y advertencias cruzadas
La postura del líder supremo Mojtaba Khamenei y de la Guardia Revolucionaria refleja la determinación de llevar el conflicto más allá de los límites regionales. Expertos del centro de estudios Royal United Services Institute señalaron que Teherán podría utilizar misiles balísticos de medio alcance como los de la serie Shahab contra activos en el sudeste del continente europeo. Por su parte, el presidente estadounidense descartó la existencia de canales de diálogo vigentes y ratificó el bloqueo portuario contra el país persa.








